Cruz Roja necesita un piso en Miranda para acoger a una familia de refugiados

La institución humanitaria hace un llamamiento a la ciudadanía para alquilar una vivienda antes del miércoles 24 de marzo

El Correo, TONI CABALLERO, 24-02-2021

Cruz Roja Miranda necesita una vivienda en la ciudad para poder instalar a una familia siria que forma parte del Programa de Refugiados, una iniciativa que ha servido para acoger e integrar a cerca de 80 personas en busca de protección internacional desde el año 2016. La institución solidaria hace un llamamiento a las mirandesas y mirandeses que dispongan de una vivienda vacía, y tengan intención de arrendarla, para que contacten en el 947314040 o a través de la sede de Cruz Roja en Miranda entre las 10.00 y las 14.00 horas.

«Actualmente estamos trabajando con dos familias sirias, 7 personas en total, que el 24 de marzo terminan la primera fase del programa, que dura hasta 6 meses desde que llegan a Miranda y se desarrolla en nuestra vivienda de transición temporal. Ahora pasamos a la segunda fase, titulada ‘Autonomía’, en las que se les instala en viviendas alquiladas para que se integren y alcancen una autonomía total», informa Marta Solórzano, titular del programa humanitario.

En este contexto, Cruz Roja Miranda ya tiene apalabrada una vivienda de las dos que necesita, por lo que requiere un segundo inmueble para la segunda de las familias, cuyo alquiler íntegro correrá a cargo de Cruz Roja con una mensualidad máxima de 550 euros. «Llevamos 15 días buscando y no hemos encontrado nada, necesitamos trasladarlos a otras viviendas porque nuestro espacio de transición temporal deberá ser ocupado por otras personas refugiadas próximamente», añade Solórzano.

Las dos familias sirias tienen concedida la protección internacional directamente, «tienen 5 años de permiso para trabajar y residir en nuestro país, lo cual no ocurre con otros tantos refugiados que no logran la protección y acaban quedándose sin permiso». En la segunda fase, Cruz Roja comenzará a trabajar para mejorar su idioma, «están un poco verdes», con el objetivo de que sean totalmente independientes y «se busquen la vida» tras los últimos doce meses de programa.

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