«Mi jefe me ofreció subir a un cayuco después de no pagarme en año y medio»

Seis inmigrantes relatan a ABC cómo fueron sus viajes desde distintos puntos de África hasta España y explican su situación actual: algunos han regularizado su condición y otros aún lo intentan

ABC, Enrique Delgado Sanz / Ana Delgado / Yomeyli Astacio, 21-12-2020

Guinea, Camerún, Mali o Marruecos. El punto de origen cambia, pero el destino es el mismo: Europa. Unos tardaron más, otros menos; unos saltaron la valla, otros llegaron en patera; algunos pudieron pagarse una moto, otros se tuvieron que conformar con hacer camino a pie; hay quien ha conseguido los papeles, también quien no lo ha logrado. Pero todos dejaron su tierra atrás hace años para buscar una vida mejor.

«Estuve tres años caminando por el desierto hasta llegar a España», cuenta Kendi Essien, un camerunés de 30 años que atravesó Nigeria y pasó por Níger y Argelia hasta llegar a Marruecos, donde saltó la valla de Ceuta para entrar en España hace ya cuatro años. Más de 5.000 kilómetros,

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