No somos una colonia

DEL DIRECTOR Pero alguien se ha empeñado en que lo seamos

Canarias 7, FRANCISCO SUÁREZ ÁLAMO, 18-11-2020

No somos una colonia. No somos un gueto. No somos ocho cárceles en el atlántico. Pero alguien se ha empeñado en que lo seamos.

Los inmigrantes son los primeros que no se merecen lo que se está haciendo con ellos. Al margen de que hayan entrado de manera irregular en las fronteras de España y de Europa ¡sí, de España y Europa!, no tienen por qué encontrarse tirados al raso en el muelle durante días. Y no solo las 72 horas de las que habló Grande-Marlaska, sino más de una semana. Un país del Primer Mundo como España no puede ofrecer un trato tercermundista. Y, ya puestos, un Gobierno que presume de progresismo tampoco puede permitírselo. Cuesta ver en el trato dispensado en Arguineguín la huella de lo que fue el socialismo. Ytanto o más, mucho más, cuesta ver el ADN de Unidas Podemos.

Por Arguineguín desfiló primero el ministro Escrivá. Acabó allí a la fuerza pero al menos fue y salió diciendo que efectivamente no reunía condiciones y que se arbitrarían soluciones. Pasaron los días y las semanas y las seguimos esperando. Por allí también desfiló el ministro del Interior, que dijo casi lo mismo, pero con igual resultado práctico: ninguno.

Y es cierto que al final el Ministerio de Defensa ha dado su brazo a torcer y ha cedido uno de los muchos espacios que durante años ha tenido ociosos, incluyendo esos meses que se perdieron para dotarse de instalaciones de acogida. Pero o Defensa es muy lenta en la habilitación plena del antiguo polvorín de Barranco Seco o la voluntad de colaboración terminó con la difusión de las fotos del montaje del campamento. Y ojo, porque esa tampoco es la solución definitiva, como no lo fue utilizar hoteles y apartamentos. Porque esos planes no son otra cosa que consolidar las islas como gigantescas cárceles de migrantes, cuando en la península hay lugares de acogida disponibles y con plazas vacantes. ¿Por qué no se establece una política de derivaciones ágil y continuada, en plan puente aéreo? La excusa es que eso fomenta el efecto llamada y que los migrantes pueden acabar entrando en Francia y repartiéndose por toda Europa. O sea, que volvemos entonces al planteamiento inicial: la orden es que Canarias se coma solita el problema.

Esta tierra solidaria, con generaciones enteras emigrando, siempre abrió los brazos. Ahora desde Madrid se los cierran a los migrantes y a nosotros nos dan un portazo. Los inmigrantes no se lo merecen; un Gobierno que dice ser progresista no puede dispensar este trato, y Canarias no se merece esto. Salvo que hayamos pasado a ser un colonia o un penal en el Atlántico y no hayan publicado en el BOE el decreto que así lo establece.

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