DEL DIRECTOR

Lo que nos podría contar el ministro

Si obra el milagro de que Bruselas vuelva a implicarse, para él la medalla

Canarias 7, FRANCISCO SUÁREZ ÁLAMO , 06-11-2020

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tiene a bien personarse hoy en Canarias. Lo primero que se le viene a uno a la cabeza es lo de que ya era hora, pero vamos a ser comprensivos. A fin de cuentas, el ministro tiene que lidiar con muchos asuntos, y nosotros no dejamos de ser una gota en el océano, un lugar apartado del mundanal ruido de Madrid, esa España dentro de España, que diría Isabel Díaz Ayuso.

Quizás lo mejor de la visita del ministro es que venga acompañado de la comisaria europea de Interior. Se busca con ello recuperar la plena implicación de la Unión Europea en este asunto, pues somos frontera sur de España pero también de la Europa comunitaria. Bruselas ya participó activamente en el control migratorio cuando el llamado ‘verano de los cayucos’, pero ese compromiso se fue diluyendo con el paso del tiempo, sobre todo desde que las mafias se centraron en el norte de África como lugar de salida. Si Marlaska obra el milagro de convencer a la comisaria para que vuelvan al redil de la colaboración, para él la medalla y con distintivo rojo.

Pero una cosa es una cosa y dos son dos. Interior tiene mucho que explicar en Canarias. Sobre todo podría aprovechar el ministro su visita para contarnos por qué puso tantos reparos su departamento a las derivaciones cuando en la península hay plazas de acogida suficientes, y por qué cuando se han permitido algunos traslados, ha sido de tapadillo, como si fuera algo que había que ocultar. ¿Será porque había presiones de otras comunidades autónomas? ¿Será porque no se quiere incomodar al vecino francés, que teme que buena parte de los migrantes crucen la frontera y acaben en su territorio? Y ya que el ministro se desplazará a Arguineguín, podría aprovechar la ocasión que explicar cara a cara a los agentes de la Policía Nacional por qué ha consentido que sean ellos, junto a la Guardia Civil y Salvamento Marítimo, quienes afronten este repunte migratorio con una entrega muy por encima de sus medios y sus posibilidades, mientras los militares se ponían de perfil. Ya que la ministra Margarita Robles sigue ocupada defendiendo el país, su compañero de Consejo de Ministros igual nos alumbra un poco en torno a ese misterio.

Estamos, por tanto, ante una visita que se agradece pero que llega tarde, muy tarde. No pondremos la alfombra roja porque no es de recibo cuando en Arguineguín pasan los días y los noches durmiendo sobre mantas bajo tiendas de campaña.

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