Por qué latino-mexicanos votarán al presidente más descaradamente antimigrantes
El estado de Arizona es un ejemplo de cómo la migración está cambiando el panorama político en EEUU.
Público, , 03-11-2020Ley y orden. Así resumen sus valores latinos de raíz mexicana en el estado de Arizona, frontera sur de Estados Unidos. Y así han decidido su voto para las elecciones presidenciales del 3 de noviembre. “Trump ama este país y a los americanos. Nos dice qué va a hacer y lo hace”, explica Sylvia Menchaca, una pequeña empresaria de 66 años, tez morena y poco más de metro cincuenta de altura.
Sylvia recibió a Público en el patio de su casa de una planta, en el sur de Phoenix, la capital de Arizona. Al encuentro se unieron tres latino-mexicanos más que apoyan a Donald Trump para entender por qué apoyan al presidente más descaradamente antimigrantes que ha tenido Estados Unidos en los últimos tiempos.
Los latinos son la comunidad no blanca más numerosa con derecho a voto en esta elección: un récord de 32 millones de votantes. En Arizona, tres de cada diez ciudadanos son hispanos, el 90% de raíz mexicana. Es uno de los estados considerados clave para decidir quién residirá en la Casa Blanca durante los próximos cuatro años; un ejemplo a pequeña escala de cómo la migración está cambiando el mapa político en Washington y la vida en los condados.
El Staples Center, el pabellón deportivo donde Los Angeles Lakers, los Clippers y los LA Kings disputan sus respectivos partidos de liga, lleva varios días convertido en uno de los centros de votación en el centro de Los Ángeles.
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“Todo el tráfico de la droga llega a Maryvale”, explica sobre su barrio Rodolfo Peña, un jubilado de 68 años que dice que ha perdido la cuenta de las generaciones de su familia que han residido en Arizona, aunque sabe que sus raíces estan en Cananea, en el Estado mexicano de Sonora. “Es un centro de acopio. De ahí, se dispersa por todo el país. Negocios relacionados con el blanqueo de dinero, como llanterías, empezaron a aparecer en los últimos 50 años”, añade.
Gabriela Acuña y Sylvia Menchaca, en su domicilio al sur de Phoenix (Arizona).
Gabriela Acuña y Sylvia Menchaca, en su domicilio al sur de Phoenix (Arizona). — Anna Portela
Peña es de complexión robusta, pasa del metro setenta de altura, tiene la piel pálida y ninguna mascarilla lograría ocultar su barba de cuatro dedos de largo. Se ve de adulto en un país diferente en el que creció. Ahora ya no solo escucha inglés en las calles y en las tiendas. “Es un choque cultural, yo soy americano”, comenta. Por ello dejó de votar al partido azul a finales de los 70, a pesar de que se sigue identificando como demócrata.
Para este grupo de latinos republicanos es imposible disociar la migración ilegal de la delincuencia. Por eso aplauden el muro de Trump. Un 3% de la población de Arizona es indocumentada. De ellos, 7 de cada 10 llevan como mínimo 10 años residiendo en el país.
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Organizaciones de la sociedad civil han estado trabajando durante la última década para registrar a los votantes latinos y en educarlos para que ejerzan su derecho de voto. Ellos pueden ser el factor clave que haga que Arizona vuelva a ganar un presidente demócrata desde 1996, con Bill Clinton.
Una mujer atiende a su perro en un carrito con las palabras “cuenta todos los votos” mientras tocan los mariachis, durante un evento para promover la importancia del voto latino y el apoyo al candidato demócrata de Estados Unidos Joe Biden, en el vecindar
Una mujer con su perro mientras tocan los mariachis, durante un evento para promover la importancia del voto latino en el vecindario de mayoría hispana de Maryvale. en Phoenix, Arizona. — Edgard Garrido / REUTERS
Su intención es lograr una especie de amnistía que los regularice a todos. En esta pandemia, por ejemplo, tuvieron que recolectar 1,7 millones de dólares para apoyar a familias con miembros sin papeles, porque no podrían recibir ayudas públicas.
El 45% de los contagios en Arizona se han dado en la comunidad latina. La covid-19 ha llevado el paisaje desértico de Arizona a las calles y avenidas de Phoenix. Museos cerrados, cafés que solo sirven para llevar y autobuses públicos con capacidad limitada.
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Se nota que es período electoral porque en cada intersección entre las tradicionales avenidas y calles americanas hay carteles de Biden Harris, Trump Pence y el resto de candidatos locales. Pero la pandemia no es óbice para que estos latinos pro Trump consideren que sí, cuatro años después, America is great again (“América es grande de nuevo”), como reza el lema estrella del actual presidente.
“Mi hermana tiene una fábrica de tortillas y la ha expandido. Ahora vende en supermercados y en otros estados”, explica Sylvia Menchaca. Ella también tiene un restaurante de comida mexicana en Phoenix. Después de la elección de 2016 tuvo una mala experiencia en otro negocio que tenía en la ciudad. “Por mis ideas políticas, la comunidad de la zona, muy liberal, envió mensajes en Facebook para que nadie fuera a mi restaurante porque no había votado a Hillary (Clinton)”, asegura.
Confirman que la sociedad está dividida y que estas elecciones serán decisivas: “Cambiará nuestro país: o tomará el buen camino o el equivocado”, sentencia Menchaca. No habla español, pero cuando su hijo la llama, se dirige a él como “mijo”.
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Sylvia y Rodolfo forman parte de Latinos Republicanos, una organización que busca aumentar la representación hispana en el partido rojo. Uno de los elementos en los que coinciden tanto latinos por Biden como latinos por Trump en esta ciudad es en que los partidos tradicionalmente los han ignorado, en gran medida, por los estereotipos: por ejemplo, que todos los hispanos-mexicanos son indocumentados y no tienen derecho de voto o, directamente, no les importa la política.
Latinos Republicanos en el sur de Phoenix, en la vivienda de Sylvia Menchaca.
Latinos Republicanos en el sur de Phoenix, en la vivienda de Sylvia Menchaca. — Anna Portela
Las encuestas dan entre 2 y 8 puntos de ventaja a Biden en Arizona respecto de Trump. En la comunidad latina de este estado, solo el 36% aprueba la gestión del presidente en estos últimos cuatro años, según una encuesta de Univisión. La pandemia, la economía y la migración son las principales preocupaciones de la comunidad latina.
Pero para este grupo de latinos conservadores, estos asuntos no son los en los que debería haber cambios a partir del 4 de noviembre, sino en los medios. Piden regular las redes sociales, acabar con las noticias falsas sobre Trump y sus votantes, y con la falta de interés que los medios de comunicación tradicionales han mostrado hacia ellos. “Nunca han tenido respeto por los latinos que no comulgan con la agenda demócrata”, dice Rodolfo. “Estamos hartos de eso”.
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