DOMINIO PÚBLICO

Bolivia: incitación al racismo desde la caverna española

Público, EDUARDO GIORDANO, 03-11-2020
a Bolivia país libre de analfabetismo hace seis años, con una tasa inferior al 4 % de la población y del 2,7 % en 2017, una tasa muy cercana a la española gracias a las campañas promovidas por el gobierno de Evo Morales con la ayuda de Cuba, que permitieron la alfabetización de más de un millón de personas.

Esas manifestaciones xenófobas del pseudoperiodista ya concitaron una respuesta airada de un ex diplomático boliviano en España, Jorge Ramiro Tapia, quien reclamó a la Misión Diplomática de su país que “se tomen las acciones pertinentes para defender este tipo de atropellos a nuestra dignidad y solicitar la retractación y disculpa pública al señor Alejandro Entrambasaguas”. Esta es una primera reacción individual, a la que podrán seguir otras mucho más enérgicas, ya que sus declaraciones pueden tipificarse en España como un delito de odio, al haber fomentado públicamente la discriminación de un grupo étnico por motivos racistas, lo cual sin duda tendría consecuencias más graves que asumir una disculpa pública.

Así lo ha entendido el abogado Manolo Rojas, que presentó en La Paz una denuncia ya admitida a trámite por el Ministerio Público de Bolivia, en la que acusa a Entrambasaguas por delitos de tres tipos penales: discriminación, racismo e incitación al odio y al racismo. Este abogado boliviano es consciente de que el acusado ya no volverá a pisar Bolivia, pero afirma que la justicia de su país tiene los medios técnicos y la potestad para citarlo en audiencias a través de internet y exigirle declaraciones virtuales. Y concluye: “No entraría en la cárcel, pero sentaríamos un precedente importante en la historia boliviana, para que el día de mañana no venga ningún extranjero a tildarnos de incivilizados, ignorantes o analfabetos”.[v]

Al día siguiente de hacer estas declaraciones, el abogado paceño denunció que él y su familia habían sido hostigados y amenazados por el entorno del pseudoperiodista español. A pesar de la derrota del golpismo en las urnas, las conexiones internacionales de la ultraderecha siguen activas para amedrentar a sus oponentes.

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