La Iglesia protestante de los Países Bajos admite que no hizo suficiente por los judíos perseguidos por los nazis

El reconocimiento de los errores cometidos se hará público el domingo, en la conmemoración de la ‘Noche de los cristales rotos’, pogromo que preparó el terreno del Holocausto

El País, ISABEL FERRER La Haya -, 02-11-2020

En 2017, la rama luterana del protestantismo se distanció finalmente del sentimiento antijudío en las enseñanzas de Lutero. Para Bart Wallet, historiador especializado en Estudios Hebreos y Judíos, la declaración de la Iglesia protestante se producirá ahora en el marco de un diálogo nacional entre judíos y cristianos. “Ante el alza actual del antisemitismo, es una forma de compromiso hacia la comunidad judía. En la Segunda Guerra Mundial, la mayoría de las iglesias de los países ocupados se centraron en su propia supervivencia, y aunque su comportamiento abarca desde la colaboración a la resistencia activa a escala local, la percepción de la rama neerlandesa es que pudo haber hecho más porque su protesta contra los nazis no fue unánime”, señala en una conversación telefónica.

Wallet ha elaborado el informe histórico sobre el que se apoya la admisión de los errores que hará pública la comunidad protestante el 8 de noviembre, y recuerda que durante la guerra se vio que las iglesias atendían sobre todo a sus fieles. “Hubo judíos que se habían convertido al cristianismo décadas antes de la guerra, y otros que lo hicieron entonces; y había también pastores protestantes de origen judío, pero llegó un momento en que fueron tomados como rehenes morales por parte de los nazis para evitar el rechazo eclesial. Es decir, si la curia no se doblegaba, acabarían con estos conversos. El arzobispo católico no cedió, y sus feligreses fueron deportados. La jerarquía protestante no se quejó tanto, aunque sí lo hicieron muchos de sus religiosos sobre el terreno, y es una de las razones que explican el reconocimiento actual”.

Reconciliación
La Plataforma Central Judía considera importante este reconocimiento “porque el antisemitismo persiste en el debate público, la escuela y el trabajo; parece hoy normal que se vuelva a hablar con odio del otro, y las referencias al racismo acaban entrando en el Parlamento desde la calle y permean el discurso cotidiano”, asegura Eddo Verdoner, el presidente de esta plataforma. Al evaluar la declaración de la Iglesia protestante, recuerda que en 1944 se produjo un cisma en su seno, porque una parte quería ser más crítica con los nazis. Si bien todo el país sufrió las penurias de la ocupación, Verdoner recuerda que antes de la contienda había 140.000 judíos neerlandeses: alrededor de 101.800 fueron asesinados y 38.200 sobrevivieron.

“A su vuelta [de los supervivientes], se produjo una pequeña Shoah: no tenían nada, sus casas habían sido ocupadas con frecuencia por otros compatriotas, y en algunos casos, hasta tuvieron que pagar los impuestos atrasados. Hubo que esperar a que pasaran casi dos décadas para que empezara la verdadera reconciliación. La compensación de los ferrocarriles nacionales, que los llevaron en tren al campo de tránsito de Westerbork, en los Países Bajos, camino de los campos de la muerte, solo cristalizó en 2019. Si bien la reconciliación en su conjunto llegó tarde, como también lo hace esta proclama, la admisión de culpa nos reconforta, porque hay formas de antisemitismo en la religión y este es un compromiso en nombre del respeto y el entendimiento”, concluye Verdoner.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)