España augura una dura negociación migratoria pero confía en consenso europeo
La Vanguardia, , 29-10-2020El secretario de Estado para la Unión Europea (UE), Juan González-Barba, prevé una negociación dura sobre el pacto migratorio y de asilo propuesto por la Comisión, pero confió en un consenso final aceptable para todos.
“Preveo que es un proceso negociador que se anticipa largo, arduo, pero que yo confío en que al final, con el intermedio de la Comisión y luego también del presidente del Consejo Europeo, llegaremos a un compromiso aceptable”, destacó González-Barba en declaraciones a Efe en Viena.
El plan migratorio de la comisión, presentado en septiembre, descarta obligar a los países de la UE a acoger solicitantes de asilo mediante cuotas y apuesta por proteger las fronteras exteriores y agilizar el retorno de quienes no reciban asilo.
El paquete de medidas introduce un mecanismo de solidaridad que se activará cuando un país esté bajo “presión” o en una situación de “emergencia”.
González-Barba criticó el desequilibrio entre las obligaciones y la solidaridad de los Estados en las medidas contempladas en el pacto.
“Hay una descripción más detallada de lo que es la responsabilidad y menos de lo que significa la solidaridad obligatoria, que entraña para nosotros una reubicación, sobre todo y especialmente en caso de situaciones de emergencia”, expuso.
En cualquier caso, reconoció, todavía no ha empezado siquiera la negociación del texto y se está en una fase “muy preliminar” en la que cada país expone su posición.
“Es una propuesta que ofrece una posición de partida que va a permitir una negociación”, afirmó.
Para González-Barba entre los aspectos positivos de la propuesta está la de considerar de forma conjunta la política de asilo y de migración, aspectos ahora separados en la normativa comunitaria.
Pero también hay elementos que “para España son políticamente imposibles de asumir, como la creación de centros de detención y acogida que se prolonguen más allá de lo que es nuestra regulación nacional de 60 días”, subrayó.
El nuevo pacto pretende evitar puntos de fricción del pasado, como obligar a los países de la UE a acoger solicitantes de asilo y apuesta por proteger las fronteras y agilizar el retorno de quienes no pueden permanecer en la Unión.
Entre otras novedades, propone dotar a la UE de procedimientos más efectivos para controlar las fronteras exteriores e incluye por primera vez una “evaluación previa” de los migrantes que cruzan de manera irregular o han sido desembarcados tras una operación de búsqueda y salvamento en el mar.
También introduce un mecanismo de solidaridad que se activará cuando un país esté bajo “presión” o en una situación de “emergencia”.
En esas ocasiones se obligará al resto de Estados miembros a elegir entre acoger a una parte de los migrantes, participar en las devoluciones o implicarse con un apoyo operativo, por ejemplo financiando la construcción de un campo de refugiados.
El paquete incluye otras ideas nuevas, en particular los llamados “retornos patrocinados”, en los que podrán participar los países que no quieran acoger migrantes pero deseen ayudar en las devoluciones.
Podrá consistir en organizar vuelos de retorno o en llevar a cabo los contactos diplomáticos necesarios para facilitar las devoluciones de migrantes.
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