Abascal llama a frenar la "destrucción de España"

El líder ultra lanza consignas antieuropeístas y niega el cambio climático

El Periodico, , 21-10-2020

La moción de censura nació fallida y, consciente de ese fracaso, Santiago Abascal subió a la tribuna del Congreso de los Diputados para arremeter contra el Gobierno, haciendo un repaso detallado a las polémicas que han rodeado al Ejecutivo de coalición desde que nació, y pedir acabar con la “destrucción de España” . El PP fue la segunda diana del líder de Vox, que presionó a Pablo Casado para que se retrate con su voto. Y ya en último lugar, concediendo a la moción el carácter propositivo que la debería caracterizar, se lanzó a una sucinta enumeración de las medidas que llevaría a cabo en el hipotético caso de que lograse sacar a Pedro Sánchez de la Moncloa.

Entre una amalgamas de referencias al “virus chino”, a ETA, a los "renegados" independentistas y con un discurso que discurrió por el antieuropeísmo y la negoción del cambio climático, Abascal pidió el apoyo de todos los diputados, incluidos los socialistas, para “detener el proceso de destrucción de España” y terminar con las “anomalías” impuestas por Sánchez y Pablo Iglesias. Su plan, explicó, sería convocar elecciones de manera inmediata, antes de que termine el año y, mientras tanto, conformar un Gobierno de coalición muy reducido para tomar las decisiones más urgentes.

Sus propuesta de gobierno tardaron en llegar casi una hora y media. Tras los ataques al Gobierno por la gestión “criminal” de la pandemia y por la “pobreza” que van a dejar, Abascal enumeró algunas medidas de manera resumida: el fin del estado autonómico, la recuperación de las competencias transferidas, la rebaja de impuestos y una política económica proteccionista.

Con la mayoría de las formaciones políticas instaladas en el ‘no’, el presidente de Vox centró sus esfuerzos en cercar a Casado y obligarle a retratarse con la votación. Para ello, le ofreció “construir una alternativa” conjunta a nivel político, cultural y también en lo relativo al modelo territorial. “Ahora me toca pedirles el voto a ustedes. En su mano está demostrar que, pese a las enormes diferencias entre todos, se debe construir una alternativa a este desastre que tenemos enfrente”, insistió mirando hacia la bancada conservadora. 

El discurso de Abascal no atrajo a los populares. Nada más bajó el líder ultra de la tribuna, el secretario general del PP, Teodoro García Egea, compareció en rueda de prensa para tachar la moción de “tomadura de pelo”, una iniciativa “inútil” e “inoportuna” que no cuenta con los votos suficientes. Aun así, mantuvo la incógnita sobre si su partido votará abstención o ’no’ este jueves.

Pero el grueso del discurso de Abascal se construyó en torno a un ataque continuo al Ejecutivo. Nada más arrancar se reafirmó en que este es el peor Gobierno de los “últimos 80 años”, incluida la dictadura franquista, y aseguró que la alianza de socialistas y morados es, “en realidad, un frente popular socialcomunista en alianza con los separatistas y los terroristas”. “Una mafia”, resumió.

A partir de ahí, con los cimientos ya instalados, el líder de ultraderecha inició un repaso por los asuntos recurrentes de Vox para criticar al Gobierno. Abascal recurrió a ETA  – según el diputado ultra que le presentó, Ignacio Garriga, la banda “no ha sido derrotada” – para reprochar a Sánchez sus acuerdos con EH Bildu. En el turno de réplicas a los partidos llegó a leer los nombres de las más de 800 víctimas del grupo terrorista en contestación a los diputados abertzales. De ahí, saltó a los “renegados” independentistas de Catalunya que, dijo, han llegado al Congreso para “destruirlo” con el beneplácito del resto de partidos.

No faltó tampoco las cargas contra Iglesias por organizar “ataques y caceroladas” contra Felipe VI para tratar de destruir la monarquía. Un enfrentamiento con el vicepresidente que Abascal quiso llevar a otro nivel: afearle su vestimenta, “algo peor de como exige la etiqueta de los botellones de la facultad”. Un argumento que desarrolló acusando al líder de Unidas Podemos y al resto de los diputados morados de faltar el respeto a la soberanía nacional y al resto de trabajadores del Congreso al asistir a la Cámara baja como si fueran a una “herriko taberna”.

Sobre la pandemia, el líder de Vox se centró en criticar la gestión del Gobierno español y del chino. Al primero le tachó de “negligente y criminal” y al segundo le acusó, como ya hizo el presidente de los EEUU, Donald Trump, de haber producir “artificialmente” el “virus chino” o bien de actuar con “ocultaciones” permitiendo que se extendiera por todo el planeta. “China debe pagar”, espetó.

También en asunto internacionales, Abascal enarboló un discurso antieuropeísta sentenciando que la “oligarquía europea insaciable” no será “la solución” para la pandemia y la consecuente crisis económica. Además, lamento que la Unión Europea camine hacia “un megaestado federal que se parece demasiado a la República Popular China, a la Unión Soviética y o incluso a la Europa soñada por Hitler”. A esto le siguió la negación del cambio climático, “una superstición religiosa” a la que, en su opinión, se han aferrado las formaciones progresistas.

Y, para finalizar, Abascal proclamó un “!Viva España¡” y “!Viva el Rey¡” que replicaron el resto de diputados del partido ultra. 

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