Así será la Gipuzkoa de 2035
Más envejecida, cosmopolita y emigrante, el territorio enfrenta en 15 años un profundo reto
Diario Vasco, , 01-10-2020El año 2020 estará marcado por el Covid-19. La pandemia ha provocado que las previsiones de mortalidad para este ejercicio salten por los aires y que cualquier proyección sobre la población a corto y medio plazo deba ser revisada y modificada. El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha revisado sus variables y ha realizado una proyección detallada de la población en el conjunto del Estado de aquí a tres lustros. El INE espera que el efecto del exceso de mortalidad que deja la pandemia solo tenga un efecto evidente este ejercicio y que a partir del próximo año el número de defunciones regrese a cifras habituales y que los movimientos migratorios se recuperen. También en Gipuzkoa, donde los próximos 15 años se plantean como todo un reto sociológico en el que habrá que conjugar envejecimiento, menos nacimientos y una mayor mezcla de población oriunda e inmigrante.
La estadística pronostica un descenso de población en Gipuzkoa durante los próximos quince años de un 1,26%. ¿Qué significa esto? Que el territorio contará con unos 9.000 habitantes menos de los que se esperan para este año. Y eso que el propio INE arranca proyectando una población base de 716.530 habitantes en Gipuzkoa, cifra que en comparación con el padrón de 2019 (723.576) supone una bajada en casi 7.000 personas. Un descenso que se achaca a la marcha de inmigrantes a sus países de origen por la pandemia y la pérdida de empleo, y a la mayor mortalidad provocada por el virus.
Pero esa evolución seguirá siendo a la baja en los próximos 15 años. El descenso será progresivo a lo largo de los tres lustros. En la primera mitad, hasta 2028, se calcula un descenso de población de entre 800 y 1.000 personas al año, para pasar a una bajada de inferior cifra hasta 2033 año en el que se prevé que se toque fondo, y un repunte mínimo hasta 2035.
En conjunto, se espera un descenso de población de algo más de 9.000 personas en los próximos 15 años en el territorio hasta situarse en las 707.482 personas. Curiosamente, si se confirma esa proyección, se calcaría la cifra de población de 2010.
Las previsiones del INE apuntan que el País Vasco en su conjunto sufrirá una bajada de población, sobre todo ligada a una cifra de nacimientos cada vez mayor y a un desplazamiento de la personas a entornos urbanos de mayor tamaño como reflejan los posibles crecimiento de población de Madrid y Cataluña que entre ambos aumentarán en más de un millón de habitantes su número de vecinos. Según las proyecciones publicadas, en los 15 próximos años España ganará 954.497 habitantes (un 2,0%), hasta superar los 48 millones de personas en 2035.
Una población que variará de forma significativa en su composición. Será más cosmopolita, como refleja la tasa de población que representarán los llegados desde el extranjero al territorio. A cierre de este año serán 68.383 los residentes en el territorio con nacionalidad extranjera, mientras que dentro de 15 años, la proyección apunta a que se acercarán a los 100.000, lo que representa un incremento del 46%. Mientras, la cifra de oriundos o con nacionalidad española descenderá en más de 40.000 personas.
En esta evolución tendrán mucho que ver dos indicadores secundarios. Por un lado el de la cifra de extranjeros que llegará a Gipuzkoa. Este año serán 2.866 los inmigrantes que se instalarán en el territorio, según pronostica el INE. Dentro de 15 años, esa cifra engordará hasta los 6.390, lo que supone un incremento del 123%, más que el doble. Y además, también aumentará el número de guipuzcoanos que se marchará del territorio tanto al resto de España como al extranjero. Sobre todo aumentará la emigración al extranjero, que pasará de las 1.556 personas que se espera en este 2020 marcado por el Covid-19, a los 3.476 guipuzcoanos que se proyecta que van a emigrar fuera de las fronteras españolas en 2035.
Los nacimientos no compensan la mortalidad
Otra de las razones por las que el número de habitantes de Gipuzkoa tenderá a la baja hasta 2035 es la falta de compensación de los fallecimientos que se prevé que se producirán, con la proyección de nacimientos. La cifra anual de defunciones aumentará un 10,2% en los próximos 15 años, hasta alcanzar los 8.000 decesos cada año en el territorio.
Mientras, el número de nacimientos solo repuntará un 8,4%, hasta los 5.515. De forma que anualmente se producirá un saldo negativo que rondará las 2.500 personas y que no se compensará con la llegada de emigrantes al territorio.
Y ese incremento de la mortalidad lleva al territorio a toparse con uno de los retos más importantes a corto plazo: el envejecimiento progresivo de la población, con una pirámide poblacional adelgazando por la base cada vez más e ingrementando su peso por la parte superior.
Tres de cada diez, mayores de 65 años
En 15 años, Gipuzkoa pasará de tener 123.752 menores de edad en el conjunto de su población, a 98.624. Una caída del 20,3% que impactará de lleno en la Educación y el sistema de enseñanza con una reducción de niños por aula o, directamente, el cierre de algunas clases. La media de edad de la primera maternidad también se incrementará hasta sobrepasar los 33 años.
Y en el lado opuesto de la pirámide se encuenta la población más mayor, que aumentará de forma sustancial. El colectivo de más de 65 años (en dedad de jubilación), aumentará un 28% hasta alcanzar los 209.185 guipuzcoanos, por lo que tres de cada diez habitantes en el territorio estará jubilado o en edad de hacerlo (lo que pondrá en un aprieto la sostenibilidad del sistema de pensiones).
Incluso se prevé que el colectivo de habitantes mayores de cien años ronde el millar de personas, casi seis veces más que ahora, lo que habla del aumento de la longevidad de la población y posiblemente provocará la necesidad de aumentar los recursos sociales.
La media de edad de la población que residirá en el territorio de aquí a quince años aumentará en casi tres años, pasando de los 45,5 años de media ahora, a los 48,3 en 2035. Eso sí, lejos de Zamora, la provincia española que presentará una media de edad más alta con 55,2 años.
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