DEL DIRECTOR

Al final habló Escrivá

Solo le faltó espetarle a Antona: «Haga el favor de no molestarme»

Canarias 7, FRANCISCO SUÁREZ ÁLAMO , 23-09-2020

Al fin habló el ministro de Migraciones, José Luis Escrivá. Lo hizo ayer en el Senado, donde contestó a una pregunta de Asier Antona y una interpelación de Fernando Clavijo, que querían, sobre todo, saber qué estaba haciendo el ministro en materia migratoria ante el colapso vivido un día sí y otro también en la acogida y atención a quienes llegan en busca de una vida mejor. Sabido es que en las cámaras legislativas siempre hay margen para que los partidos que apoyan al Gobierno hagan preguntan a los ministros en tono amable, de forma que estos puedan explayarse. No consta que los parlamentarios socialistas todavía lo hayan hecho con Escrivá… debe ser que están igual de ocupados que el ministro pero tiempo hay.

Y digo que hay tiempo porque lo que dejó entrever Escrivá, y sin necesidad de desencriptar sus palabras, es que el repunte migratorio se resolverá en Canarias. Llegó a decir que a fecha de hoy han conseguido plazas para unas 2.000 personas y que esperan habilitar en breve otras mil. ¿Yserá más? Pues no lo descartó. O sea, que las derivaciones a la península siguen siendo un tabú, con el añadido de que no hay explicación alguna.

De hecho, en la misma sesión parlamentaria y ante una pregunta de otro parlamentario, quedó en evidencia que el País Vasco y Navarra están sobrados de plazas de acogida y se ofrecen para algunos de los afectados por el incendio del campo de refugiados de Moria, en la isla griega de Lesbos. Un gesto que merece el aplauso pero uno se pregunta si también aceptan dar cabida a algunos de los migrantes que hay por estos lares. ¿O es que dan más pena aquellos que salen en los teledarios y ninguna los que solo salen en las noticias de los medios canarios? Quiero pensar que no, pero a veces el pensamiento va por su cuenta y no obedece a la razón…

La displicencia del ministro ya la conocíamos y ayer volvió a ponerla en evidencia en su primera intervención ante la pregunta de Asier Antona. Solo le faltó espetarle:«Haga el favor de no molestarme, que estoy muy ocupado». Así que ya sabemos, nuestro pequeño mundo apartado del continente sigue siendo una isla política que no merece siquiera el desplazamiento de un ministro para explicar en tiempo y forma lo que hace. Dice Escrivá que él no está para fotos y que, por si fuera poco, la culpa es de las administraciones canarias, que solo ponen palos en la rueda. Y así seguiremos hasta que el señor tenga a bien abrir la puerta de la isla-carcel en que nos quiere convertir.

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