Zaporeak vuelve a las cocinas

Tras pasar cinco días confinados, la ONG con sede en Donostia retoma su actividad en la isla de Lesbos y cocinan, de nuevo, para los refugiados de Moria

Diario Vasco, PABLO SÁENZ SAN JUAN , 17-09-2020

El pasado viernes la organización de ayuda humanitaria con sede en San Sebastián tuvo que tomar medidas y confinarse en un alojamiento en la ciudad de Mitileni tras saber que estuvieron en contacto con un positivo en Covid. Tras pasar por dos PCR, todo el equipo de Zaporeak ha dado negativo, por lo que ayer regresaron a su puesto en las cocinas. «Eso no significa que mientras tanto no hayamos estado trabajando», aclaran desde la ONG. Desde su confinamiento, en la casa de voluntarios, Maren Garmendia, coordinadora de Zaporeak, «ha estado a tope coordinando junto con el resto de ONGs que están a pie de calle e intentan dar asistencia sanitaria a las personas refugiadas». «Hemos habilitado todos nuestros recursos para que el resto de ONGs pudiesen utilizar nuestros vehículos para realizar los repartos de comida, productos de higiene y demás. También hemos realizado compras porque nos notificaron que urgía necesidad de agua, que es lo que más pedían dentro», detallan.

Desde Zaporeak señalan que van a realizar un «reparto de comidas en paralelo al oficial» para poder asistir a todas las personas. Explican que el gobierno griego tiene organizado un reparto al día a las 15.00 horas, «el cual no es suficiente para abastecer a todos los refugiados reubicados en la nueva instalación, donde hay cerca de mil personas». Por ello, en conjunto con otras ONGs, van a llevar a cabo un reparto de abastecimiento a las personas refugiadas de la isla que tendrá lugar por las tardes.

En un área militar donde se llevaban a cabo prácticas de tiro, el gobierno griego ha habilitado en cuatro días un nuevo campo de refugiados pensado para acoger a 5.000 personas, según ha informado Zaporeak. «Se trata de una zona que está en la costa y de cara al invierno va a ser bastante inviable que esas personas puedan asumir la bajada de temperatura, el viento norte y los cambios climáticos», denuncian. La ONG donostiarra informa que dentro del nuevo espacio «no tienen acceso a todo lo que el gobierno está transmitiendo». Además, «es un espacio cerrado en donde una vez que entras no tienes salida y es una de las premisas que ha impuesto el gobierno griego para poder continuar con el proceso de asilo», apuntan. «Es un campo de retención y la estrategia no es darle salida a estas personas», denuncian.

Sin documentación
Tras los incendios de Moria, casi 12.000 refugiados perdieron sus papeles y documentación en el fuego. «El problema del gobierno griego es que ahora no tienen un registro oficial. No se podrá hacer un seguimiento de todas estas personas ni de los casos de vulnerabilidad», aclaran desde Zaporeak. «Las islas griegas van a ser, de nuevo, la frontera donde las personas refugiadas van a estar durante mucho tiempo en estas circunstancias», lamentan. «Es un momento muy complicado», añaden.

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