La justicia alemana investiga el presunto homicidio de dos infectados con covid-19

El ministro alemán exige la acogida de refugiados en Lesbos pese al coronavirus

Canarias 7, COLPISA POR JUAN CARLOS BARRENA, 10-09-2020

La justicia alemana investiga como posible homicidio por imprudencia la muerte de dos personas que resultaron contagiadas en una infección masiva de coronavirus durante una fiesta en un restaurante en la región de Frisia Oriental, en la costa del mar del Norte. Más de 30 de los 50 invitados a celebración de carácter privado resultaron infectados durante la celebración. Dos de ellos murieron poco después víctimas de la enfermedad. La fiscalía de la localidad de Aurich encargada del caso ha señalado que todos los asistentes a la fiesta están siendo interrogados. Aunque la acusación pública no ha querido revelar el nombre del local donde se produjo el brote de Sars-Covid-2, el diario Ostfriesen Zeitung señala que se trata del restaurante «Alte Scheune» de la localidad de Moormeland. Una portavoz de la fiscalía de Aurich señaló que la investigación tiene lugar contra desconocidos.

«Por el momento solo tenemos testigos que están siendo interrogados. No hay aún ningún sospechoso», señaló. Existe la posibilidad de una actuación culpable en el caso de que alguien acudiera a la fiesta pese a ser consciente de que tenía síntomas de la enfermedad infecciosa. La policía trata ahora de reconstruir el desarrollo de la velada festiva, que tuvo lugar el pasado mes de mayo. Según el citado rotativo, tres de los invitados a la celebración en el restaurante habían mostrado con anterioridad síntomas de contagio con el coronavirus. Como consecuencia del brote, más de 200 personas fueron sometidas a cuarentena domiciliaria, entre ellos varios empleados del astillero Meyer Werft en Pappenburg. El propietario del restaurante asegura que había seguido en su local minuciosamente todas las normas de higiene dictadas para combatir la epidemia de coronavirus.

El ministro federal de Cooperación y Desarrollo, Gerd Müller, ha exigido que Alemania acoja al menos a 2.000 refugiados del campamento de Moria en la isla griega de Lesbos, destruido por un incendio provocado tras registrarse un brote de coronavirus. Aunque el gobierno de Berlín, presidente de turno de la UE, exige una solución europea para el reparto de los más de 12.000 migrantes que residían en el citado campamento, Müller afirmó que Alemania debe ser el primer país en «dar una señal de humanidad» y aprovechar la oferta de acogida hecha por varios estados federados germanos en declaraciones a la televisión pública alemana ARD. Tras la tragedia de Lesbos, los gobiernos regionales de Berlín, Turingia y Renania del Norte-Westfalia han expresado su disposición a recibir a cientos de refugiados del campamento de Moria. El primer ministro del último de los tres estados, el cristianodemócrata Armin Laschet, destacó que su región está dispuesta a acoger a un millar de migrantes en situación de precariedad tras el incendio en Lesbos, pero insistió también en la necesidad de un acuerdo europeo para resolver el problema.

«Hace falta una solución de gran envergadura y no basta con una actuación individual por parte de Alemania», dijo Laschet. Los sucesos en la isla de Lesbos dieron pie a varias manifestaciones espontáneas en varias grandes ciudades de Alemania para reclamar que el gobierno federal organice la acogida de los migrantes de Lesbos y los de otras islas griegas. Más de 3.000 personas se sumaron a la manifestación celebrada anoche en Berlín, mientras en Leipzig fueron unas 1.800, otras 1.200 en Hamburgo y varios centenares en Fráncfort. Tanto la canciller federal, Angela Merkel, como el ministro del Interior, Horst Seehofer, son reticentes a que Alemania tome la iniciativa en el rescate de esos refugiados por el temor a que otros países de la UE no sigan su ejemplo si antes no ha habido un acuerdo en Bruselas. Tanto Austria como los Países Bajos han expresado su rechazo a sumarse a un programa de acogida urgente para los migrantes de Lesbos.

El gobierno alemán ha declarado regiones de riesgo y anunciado la alerta de no viajar a Praga, la capital de la República Checa, los cantones suizos de Ginebra y Vaud, así como varios departamentos franceses y regiones croatas por el elevado número de casos de contagio con el coronavirus. El ejecutivo de Berlín aconseja prescindir de viajes no necesarios a la isla francesa de Córcega y las regiones galas de Auvernia-Ródano-Alpes, Nueva Aquitania y Occitania y varias provincias y localidades croatas en el Adriático como la ciudad de Duvrovnik.

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