Urkullu cede Convivencia a Artolazabal, pero mantiene a Jonan Fernández en su núcleo duro
El lehendakari delegará algunas áreas en los departamentos o en los dos vicelehendakaris para centrarse en la salida de la crisis del Covid
Diario Vasco, , 07-09-2020Iñigo Urkullu no solo ha sacudido su Gobierno con la renovación de la mitad de sus consejeros, sino que tiene previsto introducir más cambios dentro de la estructura del nuevo gabinete de coalición para delegar algunas funciones y poder centrarse en el reto urgente de afrontar la crisis sanitaria, económica y social de la Covid. Una de las modificaciones que demuestran que estamos «en una etapa distinta», como reconocen desde el Ejecutivo, es la decisión de Urkullu de desprenderse del control directo de una materia sensible como Convivencia que en los últimos ocho años ha mantenido siempre bajo su supervisión directa, al estar integrada dentro de Lehendakaritza para cedérsela a Beatriz Artolazabal, que esta legislatura dirigirá la cartera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales. Este cambio, sin embargo, no conllevará la salida de Jonan Fernández de Lehendakaritza, ya que Urkullu lo mantendrá dentro de su núcleo duro con unas funciones diferentes.
El nuevo Gobierno de coalición de PNV y PSE, cuya estructura definitiva se conoció el sábado tras la toma de posesión de Urkullu como lehendakari en Gernika, redactó ayer el decreto que determina las funciones y áreas del gabinete de Urkullu, que volverá a estar dividido en once departamentos, ocho para los jeltzales y tres para los socialistas. No obstante, la estructura del Gobierno se ha reformado bastante, más allá de los cinco consejeros nuevos que ha nombrado el lehendakari, y que conllevan la salida de otros tantos titulares del anterior Ejecutivo.
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MIGUEL VILLAMERIEL
Además del cambio en la denominación de varios departamentos, en el decreto aprobado ayer se introducen novedades como que la consejería de Artolazabal asumirá a partir de ahora las competencias de la secretaría general de Derechos Humanos, Convivencia y Cooperación. De esta forma, el departamento de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales se hará cargo de todo lo relacionado con los derechos sociales, las políticas de atención a las víctimas y la memoria. Un refuerzo para Artolazabal después de que la entrada de Idoia Mendia en el Gobierno le haya llevado a perder el área de Empleo y la consiguiente gestión de Lanbide y la RGI.
En las dos primeras legislaturas de Urkullu, Jonan Fernández asumió la responsabilidad de Paz y Convivencia, primero, y de Derechos Humanos y Convivencia una vez que ETA se disolvió. Siempre se le ha considerado un hombre de la máxima confianza del lehendakari, que le ha ratificado en el cargo incluso cuando la Secretaría General ha adoptado decisiones que han provocado polémica, como la unidad didáctica ‘Herenegun!’, sobre la historia del terrorismo en Euskadi, que recibió duras críticas de los partidos constitucionalistas incluido su socio de gobierno, el PSE y de diversas asociaciones de víctimas. Urkullu demuestra que mantiene intacta la confianza en Fernández al mantenerle en su núcleo duro dentro de Lehendakaritza, donde también siguen el secretario general de Presidencia, Txus Peña, y la secretaria general de Acción Exterior, Marian Elorza.
Nueva responsabilidad
La salida de las políticas de Convivencia de Lehendakaritza llevará a Urkullu a encomendar a Jonan Fernández otra tarea en el nuevo Gobierno. A tenor de las funciones que el decreto aprobado ayer reserva a Presidencia, las áreas con más opciones podrían ser la de ‘coordinador de las transformaciones sociales en un modelo de gobernanza colaborativa’ o el impulso de la Agenda 2030.
Artolazabal, por su parte, dirigirá a partir de ahora todas las políticas de Derechos Humanos, atención a las víctimas y centros penitenciarios, así como las de memoria a través del Instituto Gogora, que dirige Aintzane Ezenarro. Un área de convivencia a la que suma inmigración y cooperación al desarrollo y que, además, tendrá como prioridad las políticas de igualdad entre hombres y mujeres, para lo que Urkullu también cede a Artolazabal las funciones que desarrolla Emakunde. Es decir, que el nuevo departamento que liderará la consejera alavesa puede definirse como una ‘superconsejería’.
El decreto que establece las funciones de los nuevos departamentos no está completo, porque en los próximos días se espera que el lehendakari firme otro en el que establezca las atribuciones de los dos vicelehendakaris que ha nombrado, el jeltzale Josu Erkoreka y la socialista Idoia Mendia. Es probable que Urkullu delegue en ellos algunas funciones Erkoreka, por ejemplo, estará muy encima de la negociación con el Gobierno central para culminar el Estatuto de Gernika, a pesar de haberse hecho cargo de Seguridad. Fuentes de Lehendakaritza puntualizan que la misión de los dos vicepresidentes no será coordinar diferentes áreas del Gobierno, ya que esa función la seguirá desempeñando el lehendakari en exclusiva, como en los últimos ocho años.
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