Cómo viven las personas refugiadas y migrantes el avance del coronavirus

La pandemia de coronavirus aumenta el riesgo de vulnerabilidad entre las personas migrantes y aquellas que viven en campos de refugiados

La Vanguardia, ELISA PONT , 16-06-2020

La pandemia de Covid-19 ha agravado todavía más la situación de vulnerabilidad de las poblaciones migrantes y de los refugiados, poniendo en riesgo su salud. En la actualidad, más de 70 millones de personas en el mundo son desplazadas, refugiadas o solicitantes de asilo, según datos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) del 2019.

La Covid-19 está afectando de manera desigual a las personas, ya que hacer frente a los posibles contagios es más complejo en entornos donde la pobreza y la desigualdad son protagonistas. Y uno de estos escenarios son los campos de refugiados y las zonas de paso de migrantes.

Allí las personas viven en condiciones muy precarias y con un acceso casi nulo a la atención médica. Además, en la mayoría de los casos, carecen de acceso a agua potable o de una red de saneamiento que garantice unas mínimas condiciones de higiene.

Por otro lado, el avance del coronavirus ha hecho más difícil el trabajo en terreno de muchas organizaciones, como por ejemplo Médicos Sin Fronteras, que basa parte de su actividad en asistir social y médicamente a personas muy vulnerables en más de 70 países.

La vida en los campos

En la isla de Lesbos, en Grecia, la mayor parte de migrantes y refugiados se encuentran en el campo de Moria . Tiene capacidad para acoger a 3.000 personas, pero allí malviven cerca de 20.000. Además, en el conjunto de las islas griegas, se encuentran otras 42.000 personas migrantes, repartidas en cinco centros de identificación y registro para solicitantes de asilo, según la organización Médicos Sin Fronteras.

Ante la falta de material de prevención (jabón, mascarillas…), los habitantes del campo de Moria se han unido para hacer frente al coronavirus. Así nació, a principios de abril, el Equipo de Concienciación sobre el Coronavirus (MCAT), un grupo de voluntarios que se dedica a tareas de información y de limpieza, fabrican mascarillas y ayudan a que se cumplan las medidas de distanciamiento social en espacios públicos

Stand by Me Lesvos
@standbymelesvos
Another project done: locally made & printed awareness waterproof posters in 5 different languages. People from many countries and nationalities worked together to make it possible. MCAT and we want to thank @nothilfe for supporting this project #StandingtogetherforLesvos #moria

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32
20:59 – 28 mar. 2020
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Tanto en Moria como en la mayoría de campos de refugiados del mundo no existe cobertura sanitaria suficiente para afrontar un posible brote del virus. Por este motivo, Legal Center Lesbos y organizaciones de ayuda humanitaria ponen sobre la mesa la necesidad urgente de evacuar los campos y reubicar a los refugiados en entornos más seguros.

El campo de refugiados Kutupalong, que se encuentra en Cox’s Bazar (Bangladesh), es el campo de refugiados más grande del mundo. Allí se detectaron los dos primeros casos positivos de Covid-19 a mediados de mayo.

Según alerta la ONG Save The Children, un brote de coronavirus sería “catastrófico”. Kutupalong acoge a casi un millón de personas refugiadas, pero no dispone de un sistema para detectar posibles contagios ni una unidad de cuidados paliativos.

Comité español de ACNUR

@eACNUR
#Bangladesh se prepara contra el coronavirus. El Representante de #ACNUR en Bangladesh, Steven Corliss, explica las medidas de prevención que se están llevando a cabo en Cox Bazaar, el campo de refugiados más grande del mundo.

Video insertado
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16:30 – 16 abr. 2020
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Las llegadas no cesan

A pesar de que parezca que el coronavirus haya paralizado la vida y los movimientos de las personas en los últimos meses, los migrantes y las personas refugiadas procedentes de África han seguido intentando cruzar el Mediterráneo . Algunos han perdido la vida en el camino.

CEAR

@CEARefugio
🌊 Durante el mes de mayo, pese al cierre aún mayor de fronteras por el coronavirus, más de 4.000 personas llegaron a Europa (cerca de 1.200 a España) teniendo que arriesgar su vida en el mar. Al menos 12 murieron en el intento. #VíasLegalesYAhttp://www.uerfanos.org

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12:53 – 4 jun. 2020
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Las pequeñas embarcaciones con las que emprenden el viaje son muy inestables e inseguras, y ponen en riesgo su vida. Más de 1.000 personas murieron, según la Organización Internacional para las Migraciones (IOM) desde enero de 2019 hasta octubre del mismo año.

“La protección de las vidas y los derechos humanos fundamentales deben seguir estando en el primer plano de nuestra toma de decisiones”, afirma en este texto Gillian Triggs, Alta Comisionada Auxiliar de Protección de ACNUR, que apela a las obligaciones establecidas por el derecho internacional para asegurar los rescates de personas en el mar.

Migrantes forzados al retorno

Muchas de las personas que migran lo hacen para poder encontrar un trabajo que les permita vivir, aunque sea duro, mal pagado y se trabaje sin contrato. Ante el avance del coronavirus y el confinamiento de la población, estas personas se han quedado sin sus medios de subsistencia.

Un ejemplo es la población etíope. Desde principios de abril de 2020, más de 15.000 personas se han visto obligadas a regresar a Etiopía de países como Sudán, Djibuti o Arabia Saudita a causa de la pandemia de coronavirus, según informaciones de la OIM. Muchos de ellos, migrantes sin papeles, han perdido sus trabajos y han tenido que regresar a sus países de origen.

Médicos Sin Fronteras

@MSF_Espana
Los etíopes que migran a #ArabiaSaudí viven un infierno.

Son encarcelados, maltratados y expuestos a enfermedades.

Cada mes son retornados a #Etiopía 10.000 personas, y son tratadas “como despojos"

Nuestros equipos les dan atención médica y psicológicahttps://www.lavanguardia.com/internacional/20200223/473713706746/etiopia-migrantes-yemen-guerra-arabia-saudi-europa.html …

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38
19:57 – 1 mar. 2020
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También en América Latina muchos son los migrantes que se han visto forzados a volver a sus hogares como consecuencia del coronavirus. Es el caso de Venezuela. Del país han huido más de 5 millones de personas por motivos económicos y de inseguridad alimentaria, según datos de ACNUR, pero ahora regresan al quedarse sin trabajo en sus países de acogida o por miedo a posibles contagios.

Esther Yáñez
EstherYez Hay un éxodo invisible de miles de venezolanos que están volviendo a sus casas pq la #pandemia les expulsó como parias de los países donde llegaron buscando una vida mejor. Los relatos del camino son terroríficos, pero llenos de aventuras. https://www.revista5w.com/why/volver-venezuela-bicicleta … Hoy✍️revista5W

Volver a Venezuela en bicicleta
En plena pandemia, miles de venezolanos que huyeron del país se ven obligados a volver a casa. Así fue el camino de Ronaldo y su familia.

revista5w.com
9
15:04 – 4 jun. 2020
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La crisis sanitaria desatada por la Covid-19 no ha hecho más que poner de manifiesto la realidad de desprotección y vulnerabilidad en la que viven millones de personas. Es responsabilidad de los gobiernos y sus instituciones dar una respuesta basada en la solidaridad y la cooperación internacional.

Descárgate de forma gratuita los materiales didácticos de Junior Report sobre el coronavirus aquí.

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Del campo a casa: ¿quién recoge los alimentos que consumimos durante la pandemia? Del campo a casa: ¿quién recoge los alimentos que consumimos durante la pandemia?
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Por otro lado, el avance del coronavirus ha hecho más difícil el trabajo en terreno de muchas organizaciones, como por ejemplo Médicos Sin Fronteras, que basa parte de su actividad en asistir social y médicamente a personas muy vulnerables en más de 70 países.
La vida en los campos

En la isla de Lesbos, en Grecia, la mayor parte de migrantes y refugiados se encuentran en el campo de Moria . Tiene capacidad para acoger a 3.000 personas, pero allí malviven cerca de 20.000. Además, en el conjunto de las islas griegas, se encuentran otras 42.000 personas migrantes, repartidas en cinco centros de identificación y registro para solicitantes de asilo, según la organización Médicos Sin Fronteras.

Ante la falta de material de prevención (jabón, mascarillas…), los habitantes del campo de Moria se han unido para hacer frente al coronavirus. Así nació, a principios de abril, el Equipo de Concienciación sobre el Coronavirus (MCAT), un grupo de voluntarios que se dedica a tareas de información y de limpieza, fabrican mascarillas y ayudan a que se cumplan las medidas de distanciamiento social en espacios públicos.
Tanto en Moria como en la mayoría de campos de refugiados del mundo no existe cobertura sanitaria suficiente para afrontar un posible brote del virus. Por este motivo, Legal Center Lesbos y organizaciones de ayuda humanitaria ponen sobre la mesa la necesidad urgente de evacuar los campos y reubicar a los refugiados en entornos más seguros.

El campo de refugiados Kutupalong, que se encuentra en Cox’s Bazar (Bangladesh), es el campo de refugiados más grande del mundo. Allí se detectaron los dos primeros casos positivos de Covid-19 a mediados de mayo.

Según alerta la ONG Save The Children, un brote de coronavirus sería “catastrófico”. Kutupalong acoge a casi un millón de personas refugiadas, pero no dispone de un sistema para detectar posibles contagios ni una unidad de cuidados paliativos.
Las llegadas no cesan

A pesar de que parezca que el coronavirus haya paralizado la vida y los movimientos de las personas en los últimos meses, los migrantes y las personas refugiadas procedentes de África han seguido intentando cruzar el Mediterráneo . Algunos han perdido la vida en el camino.
Las pequeñas embarcaciones con las que emprenden el viaje son muy inestables e inseguras, y ponen en riesgo su vida. Más de 1.000 personas murieron, según la Organización Internacional para las Migraciones (IOM) desde enero de 2019 hasta octubre del mismo año.

“La protección de las vidas y los derechos humanos fundamentales deben seguir estando en el primer plano de nuestra toma de decisiones”, afirma en este texto Gillian Triggs, Alta Comisionada Auxiliar de Protección de ACNUR, que apela a las obligaciones establecidas por el derecho internacional para asegurar los rescates de personas en el mar.

Migrantes forzados al retorno

Muchas de las personas que migran lo hacen para poder encontrar un trabajo que les permita vivir, aunque sea duro, mal pagado y se trabaje sin contrato. Ante el avance del coronavirus y el confinamiento de la población, estas personas se han quedado sin sus medios de subsistencia.

Un ejemplo es la población etíope. Desde principios de abril de 2020, más de 15.000 personas se han visto obligadas a regresar a Etiopía de países como Sudán, Djibuti o Arabia Saudita a causa de la pandemia de coronavirus, según informaciones de la OIM. Muchos de ellos, migrantes sin papeles, han perdido sus trabajos y han tenido que regresar a sus países de origen.
También en América Latina muchos son los migrantes que se han visto forzados a volver a sus hogares como consecuencia del coronavirus. Es el caso de Venezuela. Del país han huido más de 5 millones de personas por motivos económicos y de inseguridad alimentaria, según datos de ACNUR, pero ahora regresan al quedarse sin trabajo en sus países de acogida o por miedo a posibles contagios.
La crisis sanitaria desatada por la Covid-19 no ha hecho más que poner de manifiesto la realidad de desprotección y vulnerabilidad en la que viven millones de personas. Es responsabilidad de los gobiernos y sus instituciones dar una respuesta basada en la solidaridad y la cooperación internacional.

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