Francia abandona la técnica del «estrangulamiento» en las detenciones policiales

El pasado 5 de enero, un repartidor de 42 años sin antecedentes judiciales, fallecía después de una detención violenta en la periferia de París

Diario Sur, PAULA ROSAS, 08-06-2020

La policía francesa ya no utilizará más la práctica conocida como el «estrangulamiento», en la que los agentes sujetan por la nuca a los sospechosos para inmovilizarlos durante un arresto, una técnica «peligrosa» que en Francia ha costado la vida de al menos un detenido, y que ha provocado una oleada mundial de manifestaciones contra el racismo y la violencia policial tras la muerte de George Floyd en Estados Unidos. Presionado por las protestas, el ministro del Interior, Christophe Castaner, ha prometido este lunes además «tolerancia cero» con el racismo en las fuerzas del orden, y una mayor independencia en las investigaciones internas del cuerpo de policía.

El pasado 5 de enero, Cédric Chouviat, un repartidor de 42 años sin antecedentes judiciales, fallecía en el hospital dos días después de una detención violenta en la periferia de París. La autopsia reveló síntomas de asfixia y una «fractura de laringe». Hace cuatro años, Adama Traoré, un joven de 24 años, moría horas después de ser detenido y tras habérsele practicado otra técnica conocida como el «plaquaje ventral» que, según un peritaje solicitado por su familia, le provocó una asfixia. Su caso congregó el pasado martes a más de 20.000 personas en una manifestación en París, y se ha convertido en un símbolo de la lucha contra la violencia policial en Francia.

La conmoción internacional que ha generado el caso de Floyd en Estados Unidos, y la multiplicación de los actos de protesta en Francia – este martes se han convocado nuevas concentraciones en diferentes ciudades del país – ha puesto en estado de alerta al gobierno francés. El ministerio del Interior llega, además, escaldado a esta nueva crisis, tras las críticas recibidas por la actuación de las fuerzas de seguridad durante las protestas de los «chalecos amarillos» y de las manifestaciones contra la reforma del sistema de pensiones.

El presidente Emmanuel Macron ha pedido esta semana al Ejecutivo que «acelere» las propuestas para mejorar la deontología de las fuerzas del orden, y ha solicitado a la ministra de Justicia que examine el dosier potencialmente explosivo de Traoré. Tras la muerte de Chouviat en enero, el ministerio creó una misión para investigar el caso, y ahora ha optado por abandonar la controvertida técnica de detención. A partir de ahora, si un agente «debe mantener a alguien en el suelo durante una detención, estará prohibido apoyarse sobre su nuca o sobre su cuello», ha señalado Castaner, y la técnica dejará de enseñarse en las escuelas de policía o gendarmería.

«Ningún racista puede portar dignamente el uniforme de policía o de gendarme», ha dicho el ministro, quien ha pedido a las direcciones de la Gendarmería y la Policía Nacional que se proceda a suspender a los agentes cuando haya una «sospecha probada» de acto o manifestación racista. Este fin de semana, precisamente, la prensa francesa desvelaba la existencia de grupos privados en Facebook y Whatsapp, en los que participaban hasta 8.000 agentes, y en los que se intercambiaban mensajes racistas contra magrebíes, negros o judíos. Tras la revelación, la Fiscalía ha abierto una investigación preliminar por «injuria pública de carácter racista» y «provocación pública al odio racial».

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