Inmigración

La pandemia vacía los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) andaluces

Solo tres internos en el CIE de Algeciras tras caer drásticamente el número de pateras

El Mundo, Pablo D. Almoguera / Agencia EFE, 23-04-2020

La caída en el flujo migratorio por la frontera Sur, el que llega a través de las pateras, ha vaciado los centros de internamiento de inmigrantes (CIE), que están en niveles mínimos de ocupación. Apenas si salen ya pateras en dirección a las costas andaluzas y, si acaso, se ha detectado algún polizón en el transporte habitual de mercancías.

Desde el Ministerio de Interior aseguran que los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Andalucía se encuentran con un nivel mínimo de ocupación, teniendo registrados las semana pasada tan solo tres internos en el CIE de Algeciras.

Pese a ello y según las mismas fuentes, en cada centro se acondicionaron salas higienizadas para acoger a posibles internos que hubieran dado positivo en las pruebas de coronavirus, aunque en toda España tan solo se han detectado cuatro casos, concretamente en el centro de Barranco Seco, en Las Palmas de Gran Canaria.

En cualquier caso, los efectivos de Cruz Roja que trabajan en la atención a la inmigración irregular utilizan habitualmente medidas de protección para prevenir enfermedades contagiosas desde antes de que estallara la crisis sanitaria por la extensión del coronavirus procedente de China. También cuentan con protocolos específicos, por lo que su forma de proceder no ha variado demasiado con la irrupción de la pandemia.

Más complicada es la asistencia a los inmigrantes que se encuentran en situación irregular. Andalucía Acoge ha tenido que ampliar su red de pisos ante el aluvión de demandantes, a los que el cierre de fronteras ha sumido en un limbo.

Los asesores laborales de esta organización no gubernamental se encuentran desbordados ante la petición de información relacionada con el decreto de trabajo en el campo y la homologación de títulos sanitarios. La paralización de los procesos administrativos ha generado gran inquietud en el colectivo y se han multiplicado las consultas en este sentido.

Fuentes de la organización explican que uno de sus principales objetivos es que la crisis sanitaria no incremente los casos de indigencia y tratan de auxiliar a los inmigrantes que actualmente se encuentran en poblados chabolistas y que se habían desplazado para trabajar en el campo. En Huelva, donde hay más de 5.000 personas en una situación precaria, «se está haciendo una entrega de material sanitario a pie de asentamiento» y se ha logrado que acuda un camión cisterna que les proporcione agua diariamente.

Cruz Roja alivia las carencias en los asentamientos de Almería

Cruz Roja se ha convertido en la esperanza de los miles de residentes en asentamientos chabolistas de la provincia de Almería en estos momentos de pandemia, en los que ya han sido repartidos un total de 27.412 kilos de alimentos y atendidas 2.670 personas, muchas de ellas trabajadoras en el mar de plástico agrícola.

Efe ha acompañado a los técnicos y voluntarios de la ONG a uno de los repartos realizados en los asentamientos de El Hoyo, Los Nietos 10 y El Cruce, todos en la comarca de Níjar, uno de los principales focos de la agricultura intensiva, en los que sus residentes han recibido completos lotes de productos de limpieza e higiene, así como educativos y de ocio para los niños.

«Se hacen salidas de lunes a viernes por la mañana y dos tardes a la semana. Se hacen tanto en la zona de levante como en la de poniente y lo que se hace es proveer de lo básico, tanto agua, como alimentación o productos de higiene. En esas salidas también lo que se hace es un seguimiento de cada zona para ver las necesidades, para paliar un poco más esa situación en la que están», explica a Efe Alicia Guirado, mediadora en el Departamento de Inmigración.

Según datos de Cruz Roja Almería, en el año 2019 se atendieron en la provincia a 4.397 personas, de las que el 25 % eran mujeres y el 20 % menores de edad.

La mayoría de ellos habitan cortijos rehabilitados o casas levantadas con palés, plásticos y restos agrícolas para encontrarse lo más cerca posible de los invernaderos en los que trabajan, pero también por la inexistencia de vivienda normalizada o la dificultad para acceder a ella por los bajos recursos o por prejuicios o por miedo debido a su situación irregular.

Sin embargo, también viven aquí personas que llevan varios años en España y cuentan con permiso de trabajo, lo que no evita que la mayoría tenga dificultad para obtener un contrato de trabajo. Eso conlleva su incorporación irregular a labores con largas jornadas en las épocas de gran producción y menos horas o nada en las épocas de siembra o blanqueo.

Al margen de los suministros, Cruz Roja también ofrece sesiones de apoyo educativo y actividades lúdicas para niños, a los que facilitan material de formación y juegos infantiles.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)