Llamarle «negro» a un observador le cuesta una suspensión indefinida a un piloto de la NASCAR americana

El Correo, JOSÉ MANUEL CORTIZAS , 14-04-2020

Le ha salido caro el comentario. La palabra, para ser exactos. Desafortunada, prescindible, incluso con cierto atenuante en el tono usado, sin carga extra de hiel. Pero hay cosas que no se deben decir porque la tolerancia cero impera en el deporte americano desde hace lustros, con otras latitudes aún con retraso en la toma inmediata de decisiones, cuando atisba la sombra del racismo. Se llama Kyle Larson, es un buen piloto de la NASCAR americana que se ha quedado con la licencia retenida y suspendido de sueldo por su equipo por llamarle «negro» al observador-director de la cita virtual en la que competía.

Estaba testando su simulador el domingo para la disputa de la ‘Monza Madness’, carrera integrada en las iRacing de la NASCAR con la que los pilotos practican, se desfogan, ofrecen un espectáculo muy similar al que firman sobre el asfalto, e interaccionan entre ellos. En un momento de la prueba perdió su conexión de audio. Al sentirse aislado recurrió al mensaje habitual desde el cockpit al pit-lane virtual creyendo que se trataba de un enlace privado. «¿No puedes oírme?… Negro». Sobró ese remate. De inmediato surgió una carcajada, posiblemente nerviosa, de otro competidor en la transmisión. «Hola, Kyle. Estás hablando con todos, amigo», le espetó Anthony Alfredo. El mal ya estaba hecho.

El corte de audio se extendió como la pólvora por las redes. El piloto californiano le restó importancia vía silencio, pero sus cuentas personales fueron recibiendo muestras de disgusto de sus fans, varios de los cuales le oficializaban que se deban de baja como seguidores de su carrera deportiva.

Su equipo, Chip Ganassi Racing, fue el primero que movió ficha por medio de un comunicado. «Estamos extraordinariamente defraudados por lo que dijo Kyle durante el evento de iRacing. Sus palabras son ofensivas e inaceptables«, se comunicó junto a la decisión de suspenderle de sueldo.

La NASCAR endureció la reprimenda al punto de retirarle sine die su licencia. «Somos una asociación que hacemos nuestra la diversidad y la inclusión, son una prioridad. Es intolerable el tipo de lenguaje usado». En su código de conducta que deberá revisar Larson con una reeducación en sensibilidad antes de poder optar a recuperar su licencia de piloto, la NASCAR advierte su persecución sin límite a quien «critica, ridiculiza o menosprecia por motivos de origen nacional, género, orientación sexual, estado civil, edad, religión o discapacidad».

En 2013 se produjo un hecho similar con idéntico castigo para Jeremy Clements.

Tras mantener silencio durante casi un día, Kyle Larson subió un vídeo a su cuenta de Instagram en el que se avergüenza de su comentario y pide disculpas.

A continuación pueden escuchar su desafortunado comentario durante la carrera. Juzguen ustedes mismos.

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