Cerca de 350 menores saharauis se quedan sin Vacaciones en Paz en Euskadi
La asociación Río de Oro de Durango lamenta la suspensión del programa mientras sigue recogiendo ropa y alimentos para los campos de refugiados de Tinduf
El Correo, , 09-04-2020La pandemia vuelve a golpear a los más vulnerables. La Comisión Nacional Saharaui ha comunicado a las distintas asociaciones que se encargan de gestionar el programa ‘Vacaciones en Paz’ en Euskadi que este verano se suspende la acogida de menores. En Euskadi la medida afectará a cerca de 350 menores de entre 9 y 12 años que hubieran llegado a finales de junio.
En un comunicado, la Comisión Nacional Saharaui califica de «dolorosa» esta decisión pero acorde a las «circunstancias excepcionales que atraviesa el mundo». La «rápida y amplia propagación del coronavirus» impedirá que menores de los campos de refugiados de Tinduf puedan alejarse de las duras condiciones climatológicas de sus hogares.
Desde asociaciones como Río de Oro Durango han lamentado la suspensión de un programa «necesario» para los menores que viven en los campamentos y que aprovechan los meses estivales para acudir a especialistas médicos y suplir las carencias nutricionales. La organización duranguesa tenía previsto recibir a 12 menores con discapacidades funcionales leves como ceguera, sordera, síndrome de Down o autismo en sus campamentos de Izurtza. De entre seis y diez años, además de asistencia médica y alguna operación que no era posible hacer en los hospitales de los campamentos, estos menores recibían un «estímulo» muy importante del centenar de voluntarios que cada verano toma parte del proyecto.
Y aunque algunos menores ya conocen Euskadi, para otros muchos era la primera vez que salían de los campamentos en los que han crecido. De los 15 menores que se iban a alojar en el refugio de Axpe en Atxondo, donde la asociación Hamadako Izarrak gestiona un campamento de verano con ayuda de un centenar de voluntarios, 14 salían por primera vez del desierto Tinduf. El único que repetía lo hacía porque tenía una revisión médica y una posible operación.
«La decisión que se ha tomado supone una gran pena ya que se quedan sin tener la opción de llevarles al médico y alejarles de un desierto que en verano supera los 50 grados, pero creemos que es la decisión adecuada frente a esta pandemia», señalaron desde Hamadako Izarrak.
Los campamentos de refugiados ubicados en el desierto argelino de Tinduf no han registrado por el momento ningún caso de coronavirus. Argelia, sin embargo, contabiliza ya 1.250 contagios. Es por ello, que los campamentos, en los que viven más de 125.000 personas, se han blindado al adoptar medidas como el cierre de los accesos desde Argelia, la clausura de espacios públicos o la suspensión de eventos sociales, culturales y deportivos.
Una veintena de familias
Además de en campamentos, otros muchos menores son acogidos en familias. En el caso del Duranguesado más de una veintena de familias que habían respondido a la campaña de Vacaciones en Paz realizada por Río de Oro en Durango y la asociación Lajwad Elkartea de Elorrio. Campañas que, no obstante, no estaban cerradas del todo.
El Frente Polisario ha asegurado en el comunicado hecho público esta semana ser «consciente del compromiso político, moral y humanitario» de esta iniciativa y «no escatimará esfuerzo alguno en buscar un programa alternativo que satisfaga las diversas necesidades educativas, culturales, deportivas y recreativas que contribuyan a aliviar el sufrimiento de estas niñas y niños».
Por su parte, desde asociaciones como Hamadako Izarrak, Río de Oro Durango y Lajwad Elkartea aseguran que «seguirán trabajando durante todo el año para recaudar alimentos y ropa» que enviarán a los campamentos una vez que se permita viajar.
(Puede haber caducado)