La Unión Europea acuerda con Erdogan contener el flujo de refugiados a Grecia
Bruselas dice que Turquía «debe revertir la situación y abandonar el chantaje»
La Voz de Galicia, , 10-03-2020El guión de la visita ayer de Recep Tayyip Erdogan a Bruselas, venía prefijado desde el estallido de la crisis migratoria en la frontera con Grecia, hace poco más de una semana. El primer ministro turco reclama una mayor asistencia financiera de la UE para abordar la contención de los 3,6 millones de refugiados que se agolpan en su frontera. Y al mismo tiempo requiere su respaldo político «sin más demora» en el conflicto diplomático y militar que mantiene con Siria. La Unión Europea, que ha exhibido un mensaje áspero hacia Ankara los últimos días, no le niega ahora ni lo primero ni lo segundo (como aliado de la OTAN). Pero mantiene su condición de que para empezar a hablar el Gobierno turco debe revertir la situación que ha provocado; abandonar la estrategia del chantaje y volver a cortar los flujos migratorios hacia el país heleno, respetando el acuerdo del 2016; por el que se asignaron a Turquía 6.000 millones de euros a cambio de asistir a migrantes y refugiados en su territorio.
Diálogo franco y abiertoY tras una reunión de hora y media en la capital comunitaria, el toma y daca sigue en el aire. Pero con matices. El diálogo «franco y abierto» que mantuvo Erdogan con Charles Michel, presidente del Consejo Europeo, y Ursula von der Leyen arrojó un compromiso: el pacto suscrito hace casi cuatro años se revisará para «mejorarlo». Y eso incluye la opción de reforzar el fondo económico. Pero el primer paso será que el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, y el ministro de exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, con sus respectivos equipos, detecten el «nivel de implementación» del mismo sobre el terreno los próximos días.
Ese fue el anuncio más concreto que lanzaron Michel y Von der Leyen pasadas las 20:30 horas de ayer, ya con el mandatario turco fuera de la sede del Consejo Europeo. «Mantenemos abierta y activa la línea de comunicación y eso es muy importante», destacó la alemana, quien insistió en que «los migrantes necesitan nuestro apoyo y Grecia también y también Turquía. Tenemos que ver las áreas en las que trabajar».Luego, en la comparecencia de ambos, se suavizó el tono con Turquía —por ejemplo, no se recordó el uso de los migrantes «con fines políticos»— y se asumió que la ayuda que se le presta podría ser insuficiente. Tampoco se aseguró que la reapertura del diálogo tenga un efecto inmediato con el cierre de su frontera con Grecia. «Implementar el acuerdo significa que todos cumplamos con nuestros compromisos», señaló el líder belga. Ayer los flujos de intento de entrada a las fronteras europeas fueron mucho menores que en los últimos días.
Von der Leyen, a quien se le ha reprochado los últimos días una retórica dura y un discurso permisivo con Grecia —que ha suspendido el derecho de asilo y ha utilizado gases lacrimógenos y bolas de goma para rechazar a los migrantes en la frontera—, matizó ayer su discurso: «Se deben respetar los derechos fundamentales y el uso de una fuerza excesiva por las autoridades es inaceptable», dijo por la mañana y repitió después.
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