«No podemos abandonar a los refugiados en Lesbos»

Fiesta solidaria. Una campaña de recogida de lentejas, en Eibar, y de arroz, en Ermua, finalizará con una degustación de productos el sábado día 21

Diario Vasco, ALBERTO ECHALUCE, 06-03-2020

Hosteleros de la comarca, colectivos ciudadanos y miembros de Zaporeak han unido fuerzas para llevar a cabo una acción solidaria de recogida de fondos y alimentos, para los refugiados en la isla griega de Lesbos.

El objetivo de la iniciativa solidaria es seguir apoyando la acción de Zaporeak que da de comer, todos los días, a 2.000 refugiados sin recursos, en Lesbos (Grecia).

Al igual que se hiciera el pasado año, en el que se recogieron, 4.000 kilos de legumbre y 4.000 euros, bajo el mando de los restauradores Jesús González, de Ermua, y Mireia Alonso, de Eibar, y con el apoyo de Maite Gorrotxategi, de los Ayuntamientos, del Instituto de FP de Azitain, de jubilados y de otras entidades, se tiene previsto llevar a cabo la recogida de arroz, en Ermua, y de lentejas, en Eibar. Igualmente, se organiza una rifa para la recogida de fondos con premios de varias cenas en restaurantes.

Junto a ello, se llevará a cabo una gran fiesta, en Unzaga, para el día 21 de marzo, con un macro-pintxopote solidario, donado por la hostelería, a las 12.00 del mediodía que servirá de prolegómeno del ambiente que se creará para el partido Eibar-Athletic, a disputar a las 21.00 horas.

Ese mismo día se servirá caldo, chorizo y habrá degustación de quesos de Debarrena, junto con tuppers de lentejas y arroz que tendrá lugar en los arkupes del Ayuntamiento. Además se procederá a la venta de obras de artesanía, donadas por Arrate Aramburu y el colectivo Artille.

También se venderán rifas con dos cenas, con menú especial, donadas por los establecimientos Cantabria, El Casino, Baratze, Belaustegi, Sagarra y Mendiola.

La recogida de lentejas se llevará a cabo, entre los días 16 al 20 de marzo, contándose con el apoyo de empresas como Ojmar, Tekniker, Gurea, Tekneko, Cartonajes Eibar, Urkotronik, SD Eibar, Eta Kitto, Centro Gallego, Amaña es la Caña, además de todos los hogares del jubilado. El punto de recogida final será la empresa Urkotronik, en Matxaria. Junto a alimentos, se admitirán también pañales, toallitas, dosificadores de lavado de manos, dado el hacinamiento y las malas condiciones de salubridad en las que se encuentran los refugiados. El próximo martes, día 17, la campaña contará con un concierto del grupo de percusión del Hogar de Unzaga.

Ataque ultra
La trágica y caótica situación que viven los refugiados fue explicada al detalle por Peio García Amiano, de Zaporeak, quien describió cómo fueron los momentos de angustia que sufrieron sus miembros a consecuencia de un ataque ultra, en Lesbos, en donde llegaron a pensar que «no volvíamos a casa», al encontrarse, en el interior de una furgoneta de apoyo, sometidos a continuos golpes. Desde la incomprensión y la tristeza, expresaron que «no vamos a dejar la isla porque esta es una acción solidaria de todo Euskadi que está apoyando esta iniciativa. Además saben los refugiados que el apoyo procede de Basque Country, como ellos pronuncian». Así, Amiano contó que «gracias a nuestras comidas enfermos de diabetes que se pinchaban tres veces ahora lo hacen una vez». En el campo se cuenta con 2.000 enfermos crónicos y 8.000 niños «en una situación que no se puede permitir» y de la que Europa no se hace cargo. Tras el ataque, además, los campos de refugiados tienen cerrados los accesos quedándose los refugiados sin alimentos y sin agua, «sólo el apoyo de las ONGs puede salvarlos»,

Más dificultades
Y lo peor, consideraron, es que los extremistas «cuentan con el apoyo de la policía» para boicotear la labor que las ONG realizan. Solo en Lesbos, al menos tres han tenido que detener temporalmente su actividad debido a las amenazas, aunque en el resto de islas la situación es igual de alarmante. «Todos hemos visto cómo las patrulleras en la mar impedían el acceso de embarcaciones golpeando a los refugiados y produciendo la muerte de un niño que cayó al mar». Zaporeak reiteró que no van a moverse de la isla, aunque se han tomado unos días de descanso en el reparto hasta que la tensión se reduzca, sobre todo en los accesos a Moria, el campo de refugiados más grande de Europa, donde dan de comer, y que tiene hacinadas a más de 20.000 personas, pese a tener una capacidad real para 2.840.

García Amiano insistió en que la ultraderecha «no representa a Grecia, porque muchos griegos nos apoyan y están con los refugiados, y queremos seguir llamando la atención en las penosas condiciones en las que malviven miles de personas. No podemos abandonarles», expresaba Amiano, que justificaba la recogida de fondos para «preparar unas mejores comidas y seguir prestando una atención vasca que dura cuatro años y que por solidaridad debemos de seguir manteniendo».

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