El 'Aita Mari' denuncia nuevas trabas para preparar su nueva misión de rescate
Italia obliga a las barcos de las ONG a permanecer en el exterior de los puertos durante quince días como cuarentena por el coronavirus
Diario Vasco, , 05-03-2020El ‘Aita Mari’ ultima el papeleo para una nueva misión en el Mediterráneo, la tercera, y cada vez la situación «es más complicada». La ONG Salvamento Marítimo Humanitario (SMH) espera tener todo listo para «el lunes o el martes», según confirmó ayer su presidente Iñigo Mijangos, quien muestra sus recelos ante la posibilidad de encontrarse con trabas administrativas que les impidan zarpar de Siracusa en las fechas previstas hacia la zona SARS entre Malta y Libia. «Por ejemplo, ahora nos están pidiendo papeles que antes no necesitaban como los contratos de los voluntarios».
Y eso a pesar de que este martes diferentes ONG que desempeñan su labor en el Mediterráneo mantuvieron una reunión en la Dirección General de Migración y Asuntos de Interior de la Comisión Europea con alto funcionariado comunitario. Se les habían convocado para «transmitirnos su inquietud por cómo está nuestra situación y para tratar sobre las distintas líneas de interpretación de las leyes que nos mantienen en una constante incertidumbre a la hora de poder desempeñar nuestro trabajo».
Los representantes de las organizaciones de ayuda a los refugiados respondieron que «hasta ahora lo único que hemos percibido es un hostigamiento generalizado. Esperaremos a ver cómo se traduce en hechos las buenas palabras como las que escuchamos en Bruselas en las que hablaban de una mayor sensibilización o de descriminalizar nuestra labor».
Salvamento Marítimo Humanitario tiene previsto zarpar el lunes o el martes de la semana que viene de Siracusa
Tomarse la temperatura
De momento ya se han encontrado con un problema más, el coronavirus y las restricciones excepcionales que están imponiendo las autoridades italianas, que han obligado a otros dos buques de asistencia humanitaria que surcan esas aguas, el ‘Sea-Watch’ y el ‘Ocean Viking’, a permanecer en el exterior de los puertos, en zona de fondeo, durante un periodo de quince días, después de desembarcar a las personas rescatadas. La tripulación, tanto la profesional como la formada por los voluntarios, no puede abandonar el barco y debe ofrecer información diaria sobre su temperatura y su estado de salud.
La medida de las autoridades italianas lleva a Mijangos a asegurar que esas «buenas palabras» de la Comisión Europea se pueden quedar en papel mojado ante «unas maneras sutiles de seguir entorpeciendo nuestra labor» porque «se aplican solo a los barcos de rescate, no a otros buques mercantes o a pesqueros».
El presidente de la ONG, Iñigo Mijangos, transmite su solidaridad a los integrantes de Zaporeak que sufrieron el ataque
Además hay otro elemento que les lleva a mostrarse cautos, las declaraciones de la nueva presidenta de la Unión Europea, Ursula Von der Leyen, apoyando «la dureza con la que la policía griega impide el paso de los refugiados a través de la frontera con Turquía. Grecia sacó a finales del año pasado una ley que le permite suprimir el derecho a pedir asilo, algo que está prohibido por la legislación internacional. Es la doble cara de la moneda. Igual por detrás se está cocinando otra cosa, pero lo que se ve a mí personalmente me avergüenza», sentencia el presidente de SMH, que no tomará parte en la próxima misión.
Mijangos también se refiere a la situación que se vive en los campos de refugiados en las islas griegas Chios y Lesbos. «Nos hemos puesto en contacto con Zaporeak para transmitirles nuestra solidaridad y darles ánimo por lo que han vivido en Moira», explicó.
SMH tiene desplegado un equipo médico en Chíos «con un perfil muy bajo para no llamar la atención y no tener problemas. Resolvemos un problema muy gordo a la administración griega y no nos ponen problemas. Otra cosa son los ataques de radicales ultraconservadores como los sufridos por Zaporeak».
El Gobierno Vasco apoya a Zaporeak y denuncia la situación en la frontera turca
Los ataques padecidos por miles de refugiados en los últimos días en la frontera entre Turquía y Grecia, así como la situación en campamentos que acogen a estas personas procedentes en su mayoría de Siria, que también incluyen ataques a las ONG que desempeñan en ellos su labor como es el caso de la guipuzcoana Zaporeak en Lesbos en la tarde del pasado domingo, han llevado al Gobierno Vasco a exigir «una reacción urgente a la UE ante la crisis humanitaria» que se vive en el Mediterráneo.
El secretario general de Derechos Humanos, Convivencia y Cooperación, Jonan Fernández, emitió ayer un comunicado, en nombre de todo el Ejecutivo vasco, en el que denuncia «el abuso de poder» que se está ejerciendo en la frontera entre Turquía y Grecia contra personas refugiadas, al tiempo que condena las agresiones de «tinte fascista o xenófobo» contra periodistas y voluntarios de las ONG que se encuentran trabajando en la zona, a quienes traslada «todo el apoyo, reconocimiento y solidaridad» del Gobierno Vasco, en especial a Zaporeak,
También SOS Racismo se ha pronunciado y a mostrado su solidaridad con la ONG guipuzcoana «Lo que está ocurriendo es solo el comienzo. La agresión sufrida por Zaporeak en Lesbos, se une a otras en Chios, donde incluso ayer (el martes) incendiaron un almacenes de ropa de Stay Human que trabaja en el campo Vial. Se suma también al hostigamiento por parte de patrulleras griegas a las embarcaciones que tratan de huir de Turquía disparando incluso a sus costados. Se suma a las patrullas de Amanecer Dorado que han desembarcado en Chios y Lesbos agitando a la población local para enfrentarse a la nueva llegada de personas refugiadas. Se suma a la pasividad de la policía ante los ataques», señala SOS Racismo, que reclama al Gobierno español que inste a las autoridades europea a actuar conforme a la carta fundacional de la UE».
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