Crisis migratoria

Médicos sin Fronteras alerta de la crisis humanitaria de los inmigrantes centroamericanos hacinados en México

La oenegé sanitaria denuncia las situaciones de violencia que padeden los centroamericanos mientras esperan para pedir asilo

El Periodico, Montse Martínez, 11-02-2020

Van de un infierno a otro, de la violencia extrema en el país de origen a la violencia en el país obligado a brindarles protección. La organización internacional Médicos Sin Fronteras (MSF) ha hecho público un informe en el que constata la crisis humanitaria que padecen los inmigrantes del triángulo norte de Centroamérica – El Salvador, Guatemala y Honduras – que, camino de Estados Unidos, quedan atrapados en México, a merced de la violencia de bandas criminales y de las agresivas políticas migratorias que les deniegan la protección a la que tienen derecho.

Una "combinación de barreras"  – reza el informe de la oenegé que lleva por título Sin Salida –  pone en peligro la salud física y mental de las personas. Un total de medio millar de inmigrantes y solicitantes de asilo centroamericanos han ofrecido su testimonio, así como el personal de MSF que atendió a más de 26.000 personas a lo largo de la ruta migratoria en los nueve primeros meses del 2019.

“Tras años de atención a población centroamericana en tránsito por México y con base en los testimonios y datos de nuestras consultas, tenemos claro que muchos de nuestros pacientes huyen desesperadamente de la violencia en sus países”, explica Sergio Martín, coordinador general de Médicos Sin Fronteras en México, que añade: “Necesitan protección, asistencia y la oportunidad de poder pedir asilo y, en lugar de esto, se enfrentan a más violencia en la ruta migratoria y se les prohíbe la estancia en los países donde podrían estar a salvo”. “Quedan atrapados y sin ninguna posibilidad de acceder a mecanismos de protección”, sentencia.

La mitad de los entrevistados aseguran que la violencia ha motivado la salida de sus países. Una violencia que se reproduce en su vieje por México, sea como asalto, extorsión, agresión sexual o torturas. Una vez en territorio mexicano, las políticas migratorias basadas en la criminalización y la disuasión aplicadas por EEUU y el propio Estado mexicano incrementan todavía más, si cabe, los riesgos. Un dato del informe ilustra, por revelador, esta realidad: el 75% de los pacientes de MSF obligados a permanecer en la ciudad fronteriza de Nuevo Laredo relataron haber sido secuestrados durante días con el objetivo de extorsionarles.

La organización denuncia que las recientes medidas adoptadas por el Gobierno de EEUU y los acuerdos bilaterales entre los gobiernos de la región suponen el desmantelamiento de facto de las potíticas de protección. La creciente presión de EEUU ha conducido a un giro radical en las políticas migratorias de México. En el 2019, el Gobierno redujo drásticamente el número de visas humanitarias otorgadas.

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