SUCESOS

Muere apuñalado un joven en una pelea en el centro de Barcelona

La víctima tenía unos 18 años y ha sido acuchillada en el cuello

El País, Rebeca Carranco, 12-12-2019

Un joven de 18 años murió este jueves apuñalado en el Pou de la Figuera, una plaza del centro de Barcelona conocida popularmente como el forat de la vergonya [el agujero de la vergüenza] por la degradación del lugar. La víctima fue acuchillada en el cuello en una pelea, según fuentes policiales, que se produjo a las cuatro y media de la tarde en una de las calles que llevan a la plaza. El joven, de origen marroquí y extutelado por la Generalitat, según sus amigos, caminó unos metros y se desplomó en la plaza.

“Solo enterarme, me he puesto a llorar”, repetía una mujer, al conocer la muerte del joven. Ella, como todos los que rodeaban en silencio la plaza acordonada por la policía, le conocían por ser un habitual del lugar, que es un popular centro de reunión de jóvenes en la ciudad, muchos de ellos migrantes. “Yo acabo de salir de la Fiscalía, no sé nada. Seguro que la policía lo cuenta todo”, zanjaba uno de los jóvenes que miraba de soslayo el biombo con el que los Mossos d’Esquadra tapaban el cadáver del joven, todavía en el suelo, cubierto por una manta térmica.

En los corrillos, había quién se encontró a la víctima agonizando. “Llamé a la ambulancia y tardó mucho en llegar”, protestaba una joven que le conocía. “Se llamaba Abdeslam, vivía aquí en un piso”, contaba. Según su relato, y el relato que se susurraba entre los allí reunidos, el joven había tenido una pelea con su agresor unos días antes y lo de este jueves es una venganza. “Dicen que no quería matarle, pero mira”, se quejaba la chica.

La Generalitat declinó informar de si habían tenido al joven bajo su tutela y durante cuánto tiempo. “No podemos facilitar datos personales de una persona mayor de edad”, alegó una portavoz del Departamento. La víctima tenía diversos antecedentes por atentado a la autoridad y robo, según fuentes cercanas al caso.

A última hora de la tarde, los Mossos empezaron a identificar a los jóvenes y algunos de los adultos que rodeaban la plaza acordonada. “Yo no he hecho nada ni sé nada, no tengo por qué identificarme”, se quejaba uno de ellos. La policía buscaba detalles, imágenes y cualquier dato que pudiese esclarecer lo sucedido, en un crimen del que todo el mundo parecía saber lo que había pasado pero nadie estaba dispuesto a contarlo.

El Pou de la Figuera es un lugar donde se reunían los bautizados como jóvenes de la cola: chavales, algunos de ellos extutelados y tutelados, que pasaban el tiempo en el lugar, inhalando cola y durmiendo en los bancos y en los parterres de la plaza.

Con este, son ya 17 los homicidios cometidos en Barcelona, según la recopilación de los casos que se han hecho públicos. La cifra casi dobla las muertes violentas que se produjeron el año pasado en la ciudad, con 10 víctimas mortales.

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