Navarra da cobertura al 100% de los menores migrantes no acompañados
El Gobierno foral tutela a 273 y este año se ha atendido a un total de 310 En el último año se ha pasado de un promedio de 10-15 menores acogidos al año, a una media de 30 llegadas al mes
Diario de Noticias, , 28-11-2019PAMPLONA- El fuerte incremento del flujo de menores migrantes no acompañados que han llegado a Navarra en los últimos meses ha hecho que el departamento de Derechos Sociales haya tenido que concentrar gran parte de sus esfuerzos en reforzar la red dedicada a la atención de estos menores para evitar situaciones de desamparo y desprotección gracias a lo cual el Gobierno de Navarra garantiza la cobertura al 100% de los menores migrantes no acompañados que actualmente están en la Comunidad Foral. Así lo expresó ayer la consejera de Derechos Sociales del Ejecutivo, Carmen Maeztu, en una comparecencia parlamentaria en la que detalló las actuaciones que su departamento viene realizando en esta materia.
Maeztu, informó de que, en estos momentos, Navarra tiene la tutela de 273 menores migrantes no acompañados se ha atendido a un total de 310 este año y la atención en la Comunidad Foral “engloba al 100% de estos jóvenes”. “No tenemos menores que estén en la calle”, destacó la consejera, quien incidió en su buena predisposición y destacó que se registra “una tasa de situaciones de conflicto social por debajo del 7%”. Además, 55 plazas de licitaciones públicas han sido adjudicadas ya y 168 están en proceso mediante procedimiento de emergencia.
En su intervención, Maeztu remarcó que en los últimos dos años el ingreso de niños por la frontera sur se ha incrementado de manera “sustancial”, una realidad que también ha afectado a Navarra, donde, a lo largo de los últimos doce meses, se ha pasado de la llegada de 10-15 menores al año, a 30 menores. Un ritmo que ha disminuido de manera “notable” desde agosto, pasando a 10-12 menores mensuales.
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Respecto al perfil psicosocial de estos menores, la consejera detalló que son menores que presentan en su gran mayoría un funcionamiento “bastante adaptado” con un nivel de autonomía “bueno”. “Tienen un alto nivel de madurez, alto grado de conciencia del programa y de motivaciones para el cambio y unas expectativas principales que son conseguir la regularización documental, la formación y el acceso al empleo”, señaló. En casos menos habituales, los menores presentan “más dificultades en el duelo migratorio con alguna dificultad más de integración y más daño emocional”. Por último, un porcentaje “escaso” de estos jóvenes llegan con “un conflicto social más severo y prolongado” con dificultades como fugas o agresiones.
En cuanto a las líneas de mejora de la red dedicada a la atención de los menores extranjeros no acompañados, la consejera apostó por “seguir mejorando la coordinación institucional”, así como “mejorar la evaluación inicial de cada uno de los menores”. “Abordar los efectos traumáticos de los menores por su historia de vida;seguir mejorando la respuesta educativa y la formación para el empleo y realizar intervenciones orientadas a fomentar el acogimiento familiar”, son otras de las propuestas que enumeró Maeztu.
ACOGIDAEl modelo de atención a los menores migrantes no acompañados se estructura en una red con recursos especializados para estos jóvenes. Los objetivos principales son la provisión de un alojamiento seguro y apropiado, el apoyo para la realización de actividades educativas y de ocio, y la atención al bienestar emocional de todos ellos. Para ello, este modelo de atención se estructura en seis líneas de actuación: implementación de recursos residenciales;itinerarios formativos de alfabetización y formación para el empleo;programas de inmersión comunitaria en los espacios de ocio y tiempo libre;acompañamiento social desde su ingreso hasta los 21 años;establecimiento de mesas sectoriales de seguimiento;y sensibilización social.
En lo relativo al proceso de intervención tras la llegada de un menor, la atención residencial es el primer recurso que se pone en marcha. En esta fase se establece una valoración psicosocial en profundidad del menor y se inicia el proceso para su regularización administrativa, así como su inclusión en los diferentes programas formativos y de atención asociados a los Sistemas de Protección social (salud, educación , vivienda, empleo, etc.). Actualmente hay cuatro enclaves de primera acogida situados en Pamplona, Iturmendi y Marcilla.
Tras ello se activa la fase de integración, que tiene por objetivo consolidar el proceso formativo iniciado en los recursos de primera acogida, así como la inmersión comunitaria a través de recursos habitacionales de entre 4 y 5 jóvenes y apoyado por un equipo educativo y del acogimiento residencial básico de entre 5 y 8 menores con mayor presencia y supervisión de educadores. Por último, la fase de autonomía está dirigida a los menores migrantes de 17,5 años que hayan pasado más de seis meses en las fases anteriores y en ella pueden permanecer hasta los 21 años.
EDUCACIÓN Y EMPLEOLos menores de 16 años se escolarizan en los programas reglados de enseñanza obligatoria. Sin embargo, se incluirán también programas específicos a quienes lleguen con un nivel de escolarización y castellano bajo, para facilitar su integración. Entre los 16 y los 17,5 años se valora qué menores pueden acceder a programas de Formación Profesional normalizada y quienes tienen que ahondar en el aprendizaje de castellano. Por último, por encima de los 17,5 años se proponen programas de formación para el empleo del SNE e incluso en algún caso en el que el menor tiene nivel equiparable a bachiller, se podría plantear su acceso a educación superior.
OCIO Y TIEMPO LIBREEl programa de ocio y tiempo libre dirigido a estos menores busca acompañar los procesos de duelo migratorio y adaptación al nuevo entorno, fomentando la participación social y comunitaria para prevenir situaciones de conflicto. Se trata de actividades que se llevan a cabo en la calle y en los espacios públicos y en las que se trabaja el contexto social, psicológico, relacional y comunitario de los jóvenes a través de talleres, entrevistas personales, etc.
SEGUIMIENTO Y SENSIBILIZACIÓNPara informar y facilitar las acciones de las diferentes instituciones se ha creado una mesa sectorial de coordinación interadministrativa con cuatro comisiones de trabajo y seguimiento local en aquellos municipios en los que se ubican los distintos recursos residenciales. De la misma manera, se han realizado labores de sensibilización para combatir la criminalización y la estigmatización de los menores migrantes no acompañados. Una tarea que se ha llevado a cabo con jornadas, eventos y artículos en medios de comunicación.
PERFIL
Chicos, de 17 años y de origen marroquí. El perfil de estos menores, según detalló la consejera de Derechos Sociales, Carmen Maeztu, no difiere al del resto del Estado. Así, mayoritariamente son chicos (99%), de origen marroquí y con una media de edad de 17 años. El 5% son de origen subsahariano de países como Mali, Ghana o Guinea.
Autonomía y madurez. La gran mayoría presenta un funcionamiento adaptado con altos niveles de autonomía y madurez. Sus expectativas principales son conseguir la regularización documental, la formación y el acceso al empleo.
LA CIFRA
12.849
A finales de 2017 eran 6.800 los menores migrantes no acompañados que estaban en el Estado. A finales del 2018 eran más de el doble, llegando a 13.012. Ese mismo registro, a 30 de septiembre de este año, cifra a estos jóvenes en 12.849.
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