Orio no es ajeno a situaciones de pobreza, desigualdad y exclusión social

Diario Vasco, ANTXON ETXEBERRIAORIO., 18-11-2019

Siadeco Ikerketa Elkartea, por encargo del Ayuntamiento de Orio, ha analizado el impacto de las situaciones de pobreza, desigualdad y exclusión social en el municipio. Para ello, ha realizado una encuesta con el objeto de recabar información cuantitativa en relación con los principales indicadores utilizados, a nivel europeo, en el ámbito de estudio. Por otra parte, ha empleado metodologías cualitativas, con el fin de recoger explicaciones y reflexiones por parte de informadores cualificados de varios agentes locales. En virtud de los principales resultados del estudio, el 10% de los hogares de Orio, alrededor de 200, sufre situaciones graves de pobreza y privación. Asimismo, el municipio presenta una gran diferencia entre los vecinos con mayores y menores ingresos. Por otro lado, los inmigrantes, los nacidos en el extranjero y sus familias representan el colectivo al que con mayor severidad afecta la pobreza.

En cuanto a la localización de dichas situaciones, la Parte Vieja, la calle Aita Lertxundi y la urbanización Anibarko Portua son las zonas que concentran los casos más graves. En comparación con otros ámbitos territoriales, Orio se sitúa a nivel de Gipuzkoa y de la CAV si reparamos en el porcentaje de la población que cuenta con ingresos que quedan por debajo del umbral de la pobreza. Sin embargo, en cuanto a la pobreza severa, el porcentaje de Orio dobla el del territorio y el de la comunidad autónoma, situándose al nivel del estado. Lo cual indica una menor incidencia de la pobreza relativa. O dicho de otra forma, que en Orio, los pobres son más pobres.

Humedades, barreras…
El alto porcentaje de pobreza energética está directamente vinculado, en gran medida, a los problemas de humedades. Tienen un mayor impacto en la zona de la Parte Vieja, precisamente, donde reside la mayor parte de la población inmigrante. Aun así, el estudio revela que se trata de problemas extendidos por todo el municipio, ya que el 27,5% de las viviendas los sufre (unas 800 viviendas en Orio). Cabe destacar, asimismo, que el 8,5 % de las viviendas (unas 190) tiene barreras arquitectónicas, viviendo alguna persona dependiente en ellas. En cuanto a las familias monoparentales (madres, principalmente), el 15,6% vive en situaciones de pobreza severa y el 18,8% en pobreza relativa.

Por otra parte, en cuanto a la edad de la persona de referencia, la pobreza relativa tiene una mayor incidencia en hogares con personas mayores como personas de referencia: 17% en hogares cuya persona de referencia se encuentra en el rango de 61-70 años y 10,7% cuando la persona de referencia supera los 70 años. Otro dato confirma esa realidad: el 11,6% de los hogares en los que la persona de referencia está jubilada se encuentra en situación de pobreza relativa. De modo que la tercera edad está más asociada a la ‘pobreza leve’ que a los casos más graves. Además, es susceptible de sufrir otra clase de problemas: el 21,1% de la población de entre 61-70 años se considera dependiente de terceras personas y el 4,4% siente soledad o tristeza.

Entre los más jóvenes
En cualquier caso, teniendo en cuenta las franjas de edad de toda la población, es evidente el impacto de la pobreza entre los más jóvenes. Especialmente llamativo es que el 14% de la población de entre 17 y 25 años vive en hogares en situación de pobreza relativa y un 20,9% en situaciones de pobreza severa. El 13% de los y las niñas y adolescentes de 6- 16 años y el 16,5% de las menores de 6 años vive en situación de pobreza severa.

En cuanto a las metodologías cualitativas, han permitido obtener información y puntos de vista complementarios, no tan evidentes en los resultados de la encuesta. Por un lado, que la mayor ventaja de los autóctonos con respecto a los migrantes es el ‘colchón’, el apoyo de familiares y allegados. Cabe destacar que el 8,8% de los hogares de la encuesta ha recibido ayuda económica, la gran mayoría (7,8%) de familiares, amigos o vecinos.

Retrasos en el pago de la electricidad, el agua, el gas…

Con el fin de ilustrar algunas de las situaciones que sufren las personas que viven en pobreza severa, se pueden destacar varios datos extraídos de la encuesta. Por ejemplo, que unas 100 viviendas de Orio han tenido retrasos en el pago de la electricidad, el agua, el gas u otros combustibles, o no los han pagado. Asimismo, en unos 100 hogares han pasado frío, durante el último año, por no haber podido mantener la vivienda a una temperatura adecuada. Algo más de 100 hogares, precisamente, se consideran más bien pobres, o muy pobres y otros tantos son los hogares que no cuentan con ningún ingreso en forma de sueldo, pensión o prestación por desempleo. En relación con los casos más extremos, se han detectado viviendas sin cocina (electrodoméstico) o sin lavadora. Según los resultados de la encuesta, podrían ser unas 15 en Orio. También existe una pobreza ‘más leve’, vinculada a casos no tan graves y que afecta a un mayor porcentaje de la población. Entre otros casos, unos 300 hogares de Orio han tenido que reducir gastos básicos de ropa, alimentación o vivienda. Otro de los datos confirma, por ejemplo, que el porcentaje de pobreza relativa en los hogares cuya persona de referencia es una mujer dobla al de los hogares con un hombre como persona de referencia: 8,2% cuando la persona de referencia es un hombre y 16,4% cuando se trata de una mujer.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)