Crisis migratoria. Mediterráneo

Italia no quiere derogar el acuerdo migratorio con Libia pero sí mejorarlo

La Vanguardia, Redacción, 31-10-2019

Roma, 30 oct (EFE).- Italia no pondrá fin al acuerdo migratorio con Libia, que deja en las manos de las autoridades de ese país el rescate de inmigrantes en el Mediterráneo, pero sí que se plantea “mejorarlo” dadas las denuncias de numerosas ONG e instituciones.

“El documento puede ser modificado y mejorado”, sostuvo hoy en la Cámara de los Diputados el ministro de Exteriores italiano, Luigi Di Maio, a tres días de que se renueve automáticamente el acuerdo.

El Memorándum Italia-Libia fue firmado en 2017 por el Ejecutivo de Paolo Gentiloni, del Partido Demócrata (centroizquierda), y el presidente en Tripoli apoyado por Naciones Unidas, Fayez al Sarraj, y desde entonces regula los rescates en el Mediterráneo central.

En el texto, que se renovará automáticamente el sábado, Italia se comprometía a dotar de embarcaciones y adiestrar a los guardacostas libios para que puedan interceptar las pateras que zarpen desde sus costas y ocuparse de los inmigrantes que viajen a bordo.

Di Maio defendió este documento dado que, explicó, es “innegable” su contribución a reducir “de forma relevante” el flujo migratorio desde Libia a Italia y Europa, de las 107.212 llegadas del 2017 a las 2.722 registradas en lo que va del 2019, hasta este octubre.

Y con ello, apuntó, también disminuyeron las muertes en el mar.

No obstante el acuerdo ha sido objeto de críticas por parte de numerosos organismos, pues deja a los inmigrantes que tratan de llegar a Europa en un país, Libia, sumido en el caos, la violencia y la guerra desde la caída del dictador Muamar al Gadafi en 2011.

Y también por la precaria situación que se vive en los centros de internamiento, que no escapan de la violencia, como demostró el caso del centro de Tayura, en el extrarradio de la capital libia, donde en julio murieron decenas de personas en un bombardeo de las tropas del mariscal Jalifa Hafter, que controla la Cirenaica.

El ministro de Exteriores italiano refirió que Italia es el “único socio efectivo de Libia en la lucha contra el tráfico de inmigrantes ” y que una reducción de esa asistencia solo empeoraría las cosas pues podría suponer la suspensión de las actividades de los guardacostas libios.

Esto se traduciría, a su parecer, en “más salidas de inmigrantes , más tragedias en el mar y un empeoramiento de las condiciones de los inmigrantes en los centros”.

A cambio, el Gobierno italiano, del Movimiento Cinco Estrellas, el partido de Di Maio, y por varias formaciones de izquierda, “pretende trabajar para mejorar el contenido del memorándum con particular atención a los centros y a las condiciones de los inmigrantes ”.

Y en primer lugar convocará una reunión de la Comisión Conjunta Italo-libia, prevista en el Memorándum, para tratar de impulsar “una mayor implicación de Naciones Unidas, de la comunidad internacional y de las organizaciones de la sociedad civil que permita mejorar la asistencia de los inmigrantes salvados en el mar”.

Puesto que, subrayó, Libia no se adhirió a la Convención de Ginebra sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951.

En Italia hay quien pide la cancelación de este acuerdo con Libia, como el diputado Nicola Fratoianni, de la Izquierda Italiana, quien denunció que se pacte con los guardacostas libios, a los que tachó de “torturadores y personajes oscuros e inquietantes”.

O la senadora de “+Europa” e histórica líder del Partido Radical, Emma Bonino, que hoy en “La Repubblica” insta a acabar con este acuerdo suscrito con “la mafia libia”.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)