La Generalitat mantiene sine die el centro de menores migrantes en Collserola
Cada mes cerca de 200 niños son alojados en este dispositivo de urgencia
El Periodico, , 25-10-2019La Generalitat ha pospuesto sine die el traslado a Barcelona del Centro de Atención Inmediata (CAI) para menores extranjeros no acompañados, que en estos momentos se encuentra en el parque natural de Collserola, dentro del municipio de Sant Cugat del Vallès. El Govern no pone fechas a la apertura de un nuevo local en la capital catalana, mientras que fuentes del Ayuntamiento de Barcelona dan por hecho que, tras las protestas vecinales, el equipamiento no se ubicará en el barrio del Besòs – Maresme, por lo que queda descartado el terreno del Fòrum que se barajó meses atrás.
El pasado 1 de enero, el Departament d’Afers Socials abrió con la Cruz Roja un centro de atención inmediata para menores extranjeros no acompañados que llegan a Catalunya. Se trataba de un espacio "provisional" en pleno parque natural de Collserola que daría uso a una antigua residencia de personas con discapacidad que había quedado vacía. Hacía dos años que varias entidades sociales reclamaban la apertura de un recinto de este tipo, en parte para evitar que los chicos pasaran largas jornadas esperando en la fiscalía de menores o en las comisarías de los Mossos, donde llegaron a pernoctar. Y la intención era acabarlo ubicándolo en Barcelona, donde llegan el 80% de los niños que migran solos a Catalunya.
En menos de tres meses, 543 niños han sido atendidos en el CAI de Collserola, donde psicólogos, médicos y educadores les dan una primera atención alimentaria y social y les exploran mental y físicamente. Hay tres jóvenes que sido hospitalizados desde el primer momento, uno de ellos por tuberculosis. La mitad tienen 17 años, el 70% provienen de Marruecos y la práctica mayoría son varones. Básicamente, los jóvenes son detectados en la calle por la policía o por los mismos educadores y posteriormente son trasladados a este centro.
“Estamos muy satisfechos de cómo ha ido el funcionamiento del centro en Sant Cugat; prácticamente no ha habido ninguna incidencia”, detalla la secretaria de Infància, Georgina Oliva, en declaraciones a EL PERIÓDICO. Uno de los datos más destacables es que “el centro no ha estado nunca sobreocupado”, según Oliva. Es decir, nunca se ha llegado al tope de las 50 plazas porque la mayoría de los jóvenes han estado menos de dos días. Solo se les ha dado atención básica y psicológica y después han sido trasladados a otros equipamientos de forma permanente.
El problema es que la Generalitat se comprometió a que el centro sería una realidad en la ciudad de Barcelona este otoño. La alternativa debía ubicarse en un solar cercano al Fòrum. Pero en cuanto algunos vecinos se enteraron, a principios de enero, las protestas no cesaron. Algunos acamparon junto al solar para evitar la instalación del equipamiento y cada mañana protestan con caceroladas frente a la sede de la Conselleria d’Afers Socials. Varios líderes vecinales consideraron que el barrio del Besòs – Maresme “no era el más indicado” para dar la primera acogida a los chicos teniendo en cuenta, por ejemplo, la cercanía de una narcosala.
En su momento, el Govern se apresuró a afirmar que la nueva instalación estaba pactada entre ayuntamiento y Generalitat, algo que el consistorio negó en reiteradas ocasiones. Ahora son fuentes del ayuntamiento quienes sostienen que el centro no se va a construir en el solar del Besòs, aunque el consistorio prefiere no hacer una declaración oficial al respecto. En cambio, la secretaria de Infància lo niega. “No hemos descartado nada”, subraya Oliva. Lo que sí admite es que deberán pasar varios meses hasta que exista este centro alternativo en la capital.
Ayuntamiento y Generalitat han creado una mesa de diálogo en la que hace ya varias semanas que se están valorando posibles nuevas ubicaciones. “No nos ponemos fechas, preferimos trabajar desde el consenso”, señala Oliva. Y precisamente, el buen funcionamiento del centro de Collserola (ya hay otras comunidades que quieren copiar el modelo) facilita que no haya prisa para el nuevo servicio.
Aunque es un colectivo minoritario, las niñas que migran solas son altamente vulnerables. Básicamente, porque es muy habitual que las mafias de personas trafiquen con ellas para después prostituirlas, si no lo han hecho antes de llegar a Barcelona.
En pocos meses, una veintena de niñas han llegado solas hasta la capital catalana y han sido atendidas en este equipamiento. Suponen el 4% del total. Un porcentaje que ha crecido, porque en diciembre del año pasado las chicas migrantes solas suponían el 2% del total.
“Desde el minuto cero hemos podido aplicar los protocolos y darles la atención necesaria”, detalla Oliva. Algo que antes no pasaba cuando las niñas aguardaban en las comisarías. En concreto, todas ellas han sido trasladas a un centro especializado, creado a principios de año, que solamente atiende niñas migrantes bajo el supuesto de la presunta explotación o abuso sexual. “Algunas no responden a un perfil de abuso, pero ahora podemos trabajar mucho más rápido y contenerlas desde el primer minuto”, detallan fuentes del centro a este diario, ubicado lejos de la capital para evitar que las mafias las puedan perseguir. A diferencia de los chicos, muchas provienen de África, pero otras migran desde Asia, de países como por ejemplo Vietnam.
Algo similar ha ocurrido en el caso de los chicos. “Podemos detectar cuándo hay mafias detrás”, explica Oliva. Porque el relato a los educadores es inmediato, y porque el vínculo que se crea en estas pocas horas es mucho más fuerte que el que había en las comisarías. De esta forma, la información fluye con mayor rapidez y los cuerpos policiales pueden empezar a indagar sobre las mafias cuanto antes.
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