Manteros expulsados de la Barceloneta se ofrecen como lampistas y soldadores
"Somos personas y no hemos desaparecido, seguimos esperando las alternativas sociales prometidas", señalan
El Periodico, , 04-10-2019Uno de esos hombres es Pathe, tapicero. Muestra una fotografía impresa en color y en DIN A3 – es decir, grande – en el que se ve él mismo, tapizando un sillón azul. Parece cómodo. “Yo no vine aquí a hacer la manta. En mi país era empresario. Vine a Barcelona para mejorar, para seguir con mi oficio, pensando que aquí tendría más oportunidades. No solo puedo trabajar de tapicero si me dan una oportunidad, sino que también puedo enseñar el oficio”, expone el hombre frente a sus compañeros, que aplauden su intervención. En el suelo, delante de ellos, decenas de fotografías de otros de los hombres hoy parados en acción. Pescando – el oficio más recurrente – , cosiendo… En la rueda de prensa – ‘performance’, a la que se asoman también numerosos turistas, han colocado incluso una máquina de coser. Una de las que usan para elaborar los modelos que venden en su tienda del Raval.
Lamine Sarr, otro de los portavoces del colectivo, ha insistido en que detrás de la reforzada persecución policial hay racismo. “Desde el primer momento han querido vincular la venta ambulante con la inseguridad, pero nosotros nos preguntamos, ¿desde que nos han sacado de aquí ha bajado la delincuencia? ¿Han bajado los robos? La respuesta es no. ¡Dejen de perseguir a los pobres!”, ha reflexionado indignado el portavoz mantero, quien ha insistido en que su lucha es pacífica. “Somos refugiados económicos. Estamos aquí, también, para desmentir prejuicios”, ha recordado.
La convocatoria mantera se ha celebrado dos meses después de la expulsión del colectivo de la zona de la Barceloneta, tras la toma de posesión como responsable de seguridad del socialista Albert Batlle, quien aseguró en este diario que era inadmisible que la primera imagen que tuvieran los turistas de la ciudad fuera la de los manteros.
(Puede haber caducado)