Los ultras se hacen fuertes en el este alemán
La populista AfD se convierte en la segunda fuerza en Brandeburgo y Sajonia, donde el SPD y la CDU logran retener el poder
Diario Sur, , 02-09-2019La ultraderecha xenófoba de Alternativa para Alemania (AfD) es la gran triunfadora de los comicios legislativos celebrados ayer en los estados federados germano orientales de Brandeburgo y Sajonia, los más importantes económicamente del este del país, cuando faltan poco más de dos meses para el 30 aniversario de la caída del Muro de Berlín. Los populistas de extrema derecha se han convertido en la segunda fuerza política en ambos estados, han arrebatado votos a todos los partidos con la sola excepción de Los Verdes y complican la formación de gobierno en las dos regiones, donde será inevitablemente negociar tripartitos para alcanzar mayorías absolutas en los parlamentos de Potsdam y Dresde.
Mientras en Brandeburgo AfD duplicó prácticamente sus resultados frente a los comicios de 2014, en Sajonia estuvo cerca de triplicarlos. Una victoría pírrica, sin embargo, ya que AfD es una formación marginada por sus posiciones políticas de extrema derecha con la que ningún otro partido está dispuesto tan siquiera a negociar y mucho menos a compartir la responsabilidad de gobernar.
Alternativa para Alemania tampoco consiguió alcanzar su objetivo máximo de liderar el espectro político en alguno de los dos estados y romper la hegemonía de los grandes partidos tradicionales. Pese al auge de los populistas, las formaciones que llevan dirigiendo los ejecutivos de los dos estados germanos orientales desde la reunificación de Alemania consiguieron defender sus posiciones, aunque con pérdidas apreciables.
En Brandeburgo se impuso de nuevo, aunque de forma ajustada, el Partido Socialdemócrata (SPD) del primer ministro Dietmar Woidke, mientras en Sajonia ganó con una ventaja mucho más clara la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la mano del actual jefe del ejecutivo local Michael Kretschmer. Sin embargo, las coaliciones con las que habían gobernado los cinco últimos años hacen agua en ambos casos y los resultados de sus respectivos socios impiden una repetición de las mismas si no consiguen un tercer aliado para asegurarse las necesarias mayorías parlamentarias.
Las actuales alianzas formadas por el SPD y La Izquierda en Brandeburgo, así como la CDU y los socialdemócratas en Sajonia necesitarán en ambos casos imperiosamente la cooperación de Los Verdes para asegurarse esas mayorías y con ello la estabilidad en el poder. Junto a los populistas, la formación ecologista es la única que ha ganado votos en los dos comicios regionales y sus diputados en los dos parlamentos serán decisivos para dar continuidad a los actuales ejecutivos.
Por ello puede darse por seguro que socialdemócratas y cristianodemócratas buscarán su colaboración y prácticamente por hecho que Los Verdes formarán parte en el futuro de los gobiernos de las dos regiones. Todas las demás formaciones han cedido votos a AfD, tanto el SPD, como la CDU y La Izquierda, el partido surgido de la fusión de los excomunistas de Alemania Oriental y un ala disidente de la socialdemocracia. A los perdedores pueden sumarse los liberales del FDP, el tradicional partido bisagra de la política alemana, que no consiguió representación alguna en las dos cámaras por no superar el preceptivo 5% de votos.
Los populistas reaccionaron con entusiasmo nada más conocerse los sondeos a pie de urna que confirmaban sus fuertes ganancias en Brandeburgo y Sajonia. «No solo estoy satisfecho, estoy entusiasmado. Mejor no podían haber salido las cosas», dijo Jörg Meuthen, presidente de AfD, quien negó rotundamente que su partido sea radical o extremista y agradeció el amplio respaldo recibido en las dos regiones. A su vez, visiblemente aliviados se mostraron los líderes de los partidos ganadores en cada región. «Será posible formar gobierno con fuerzas democráticas», subrayó Michael Kretschmer, el líder de la CDU en Sajonia que repetirá seguramente como primer ministro tras una complicadas negociaciones de coalición. El joven político conservador destacó además que en su grupo parlamentario no existe «ni una sola voz» que se muestre abierta a conversar con los radicales de derechas.
Por su parte, el jefe del ejecutivo en Brandeburgo y presidente del SPD en la región, Dietmar Woidke, reconoció que deben buscar más el contacto con el pueblo. «Creo que debemos comunicar más con la gente. Es mejor salir más a la calle y escuchar lo que les preocupa», señaló el político, quien comentó que las prioridades marcadas para su último gobierno y el próximo son las correctas, sobre todo la mejora de las infraestructuras para crear perspectivas de empleo.
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