Opinión

Solos en un país extranjero

La Voz de Galicia, Irene Marín, 27-08-2019

Los niños migrantes no acompañados huyen de la violencia, de los conflictos y de la pobreza. Huyen de la falta de oportunidades, de la precariedad, de la vulneración de sus derechos. Buscan protección, oportunidades de estudio y trabajo, y es tal su necesidad de ver cumplidos sus sueños que se juegan la vida, expuestos a sufrir abusos, explotación y trata durante su viaje. España aborda la cuestión de los niños y niñas migrantes no acompañados desde el enfoque de la protección de la infancia, pero los objetivos de protección e integración no se ven muchas veces cumplidos por la insuficiencia de recursos y la existencia de políticas desfasadas, insuficientes y poco coordinadas.

Estas niñas y niños migrantes son triplemente vulnerables: por ser menores de edad, por su condición de «desarraigados» y por estar solos. Y están doblemente marcados por las etiquetas de «tutelados», sufriendo las consecuencias de verse separados de sus familias, y de un término, MENA, que despersonaliza, resalta su condición de extranjeros y alimenta su cosificación. A ello se añade la creciente estigmatización por ser considerados un problema de orden público. Es obligatorio recordar que ante todo son niños, hacen un esfuerzo para salir adelante e integrarse. Además, la inmensa mayoría no han cometido nunca delitos.

Desde Unicef proponemos una serie de medidas que garanticen una protección real e integral y que promuevan su plena integración social. Entre ellas, la adopción de un plan nacional con un respaldo presupuestario previsible y sostenible, un mecanismo de derivación que garantice un reparto equilibrado de responsabilidades entre las autonomías, y una mayor coordinación intersectorial y entre Estado y comunidades. Además, recomendamos un protocolo uniforme para determinar la edad siguiendo las recomendaciones del Comité de los Derechos del Niño, la promoción del acogimiento familiar, estándares mínimos de acogimiento residencial, medidas para garantizar el derecho a la educación, una escolarización más ágil y flexible, medidas de integración socio-laboral y de transición a la vida adulta, y un plan contra el racismo y la xenofobia.

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