Migración

Matteo Salvini alarga la agonía del Open Arms frente a las costas de Lampedusa

El ministro del Interior italiano impide desembarcar del barco de la ONG española a 138 migrantes durante toda la jornada de ayer. Se enfrenta a su Gobierno y el 'premier' Conte le llama "desleal"

El Mundo, Mnuel Tori, 16-08-2019

El Open Arms ya está en Lampedusa, pero no puede desembarcar en su puerto. Tanto la ONG española como los propios migrantes temen que la situación se prolongue y se bloquee sine die. La negativa constante del ministro del Interior italiano y líder de la Liga, Matteo Salvini, sin embargo, está fracturando el actual Gobierno de Giuseppe Conte, quien considera que su vicepresidente está siendo “desleal” en relación a la cuestión migratoria.

El problema es que el ‘premier’ no es más que un mero árbitro en el ya obsoleto Ejecutivo italiano, donde el Movimiento 5 Estrellas y la Liga están enfrentados ahora también por la cuestión migratoria. El épilogo del caso Open Arms dependerá de en qué momento el buque necesitará desobedecer la ley antimigratoria de Salvini para entrar igualmente en Lampedusa por razones médicas. Así ya lo hizo el barco Sea Watch a finales de junio con la célebre capitana Carola Rackete como protagonista. Salvini, mientras tanto, considera lo que está ocurriendo como una “provocación”.

Las personas embarcadas gozan de un buen estado de salud, como ya han podido comprobar varios profesionales médicos que han accedido al barco. Los migrantes, por el momento, están tranquilos. Desde Open Arms aseguran: “Ya llevamos cinco evacuaciones urgentes en 15 días. ¿A qué esperan a autorizar el desembarque de todas las personas a bordo, a que la emergencia médica sea insostenible?”. Aún estando a sólo un kilómetro con los 138 migrantes que lleva abordo, en las últimas 12 horas desembarcaron a ocho personas, tres de ellos por motivos médicos, nadie sabe cuánto tiempo tendrán que estar esperando los demás. Entre otras cosas, porque la gestión de la situación está provocando una gran fractura en el Gobierno italiano, que ven enfrentados a Conte y al líder de la Liga, el soberanista Salvini. El presidente del Ejecutivo asegura que la de Salvini es una “colaboración desleal inaceptable”.

Salvini está cada vez más indignado por una situación que puede condicionar a su antojo, pero no puede controlar del todo: “Es una provocación política, una afrenta política, un ataque político al Gobierno italiano”, aseguró Salvini, quien añadió: “Me disgusta que alguno se preste a un ataque político para confrontarse con Italia. Deberían irse tranquilamente a España: es un barco español y los puertos españoles están abiertos”. En plena crisis del Gobierno que él mismo ha provocado, Salvini “no entiende” la entrada del Open Arms en territorio italiano; lo cual incide directamente en su credibilidad como líder soberanista: “¿Cómo puede ser que un barco español, de una ONG española, tenga que entrar en las aguas de nuestro país?”, se pregunta retóricamente

a través de la red social Twitter, haciendo de un punto negativo una excusa propagandística. Por su parte, el ministro del Interior italiano está dispuesto a firmar un nuevo documento oficial para reafirmar la denegación de acceso en contra del Open Arms.

Dura misiva de Conte

Giuseppe Conte no se opone al hecho de que el buque humanitario español entre en territorio italiano, al igual que la ministra de Defensa, Elisabetta Trenta. Ambos de la órbita del Movimiento 5 Estrellas de Di Maio y no de la Liga de Salvini. Tal como desprende la prensa transalpina, ayer Conte envió una carta a Salvini pidiéndole asistencia para los migrantes. Por su parte, Trenta se negó a firmar un nuevo documento para impedir la entrada del Open Arms en Italia como pretendía Salvini. Es más, la Marina Militar italiana había sido la encargada de escoltar la embarcación con bandera española en su llegada a las costas del país. Aun así, Salvini declaraba: “Continúo y continuaré negando el desembarque de quien pretende traer a unos clandestinos siempre en Italia. Si alguien lo ve de otro modo tendrá que asumir su responsabilidad”.

El miércoles por la tarde, la Justicia italiana permitió la entrada del barco en aguas del país sobre la base de una “situación de gravedad y urgencia excepcionales”, que justifica la decisión para que “las personas rescatadas que lo necesiten reciban asistencia médica”. Esto implica que el Open Arms no será castigado siguiendo la nueva ley antimigración del ministro del Interior y líder de la Liga, que prevé multas de hasta un millón de euros para quienes entren sin autorización en un puerto italiano.

Aprovechándose de que Libia es un país inestable y fragmentado, los migrantes y refugiados tienen la esperanza, una vez alcanzadas las aguas internacionales fuera de la costa libia; de que los barcos de las ONG humanitarias puedan verlos para poder salvar sus vidas. Hasta antes de la llegada de Salvini al Gobierno italiano, era el propio país quien, a través de sus fuerzas armadas, colaboraba e incluso coordinaba los rescates con las ONG que operan en el Mediterráneo Central, frente a las costas de Libia. Ahora, por razones políticas marcadas por el soberanismo, Salvini está poniendo todo tipo de trabas para impedir que ni las fuerzas armadas ni las ONG puedan salvar a los migrantes intentando que el Gobierno italiano haga oídos sordos en el antiguo Mare Nostrum. Sin embargo, las ONG, y cuando es posible, también las fuerzas armadas italianas, se están encargando de contradecir al ministro del Interior sobre la base del deber internacional que asegura que, de forma deliberada, no se puede dejar a nadie a la deriva en el mar.

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