“No queremos ser cómplices de la inhumanidad de los gobiernos de Italia y España”
Medio centenar de personas muestran su solidaridad con el ‘Aita Mari’
Diario de noticias de Gipuzkoa, , 09-07-2019DONOSTIA- Aproximadamente 50 personas se dieron cita ayer en el puerto de Pasai Donibane para mostrar su apoyo, solidaridad y voluntad de compromiso con la asociación Salvamento Marítimo Humanitario y la tripulación del barco de rescate Aita Mari. El encuentro fue organizado por el grupo azkoitiarra Esku Bidez y las parroquias de Pasai Antxo, Pasai Donibane, Deba y Azkoitia.
El acto tuvo lugar a las 11.00 horas, cuando medio centenar de personas se reunieron delante del barco de salvamento Aita Mari. Félix Azurmendi, el párroco de Azkoitia, y Arantxa Huarte, miembro de Cáritas, hicieron público un manifiesto, ante la realidad de las personas migrantes. “En lo que va de año son 598 las personas fallecidas en el Mediterráneo, personas que podían haber sido rescatadas”, indicaron. “No queremos ser cómplices de la inhumanidad que están llevando a cabo los gobiernos de Italia y el Estado Español, prohibiendo rescatar seres humanos en riesgo de perder la vida en el mar”, señalaron en referencia a la grave crisis humanitaria que se está viviendo en el Mediterráneo.
El barco pesquero convertido en buque humanitario llegó a la isla griega de Lesbos el pasado abril, tras emprender el viaje desde Palma, después de lograr el permiso definitivo de la autoridad española. Aita Mari estuvo bloqueado durante tres meses y tuvo que afrontar numerosas trabas burocráticas. De hecho, aunque el barco se encuentra en buen estado para salvar vidas, solo tienen permiso para ofrecer ayuda humanitaria, y no para realizar labores de salvamento.
El mercado funerario está asombrado con este curioso seguro de decesos
Por ello, en Pasai Donibane se mostraron ayer en contra de las amenazas vertidas “contra quienes representan testimonios activos de humanidad y dignidad ética”. Rechazaron las detenciones, multas y los juicios de los que son objeto, y manifestaron que “rescatar personas no es un delito, sino una obligación que ennoblece a quien lo hace y a la sociedad misma”. También quisieron agradecer a las instituciones vascas (el Gobierno Vasco, las Juntas Generales de Gipuzkoa y a los ayuntamientos) la ayuda que están prestando al barco Aita Mariy a la ONG Salvamento Marítimo Humanitario.
Acto seguido, se guardó un minuto de silencio por todos los migrantes fallecidos en el mar. El encuentro concluyó con la lectura de un artículo escrito por Félix Azurmendi a modo de oración. El artículo hacía referencia a la imagen del Cristo del Buen Viaje de Donibane arrojado al mar por unos desconocidos en Pasaia el pasado enero.
El buque se encuentra ahora en Pasai Donibane porque necesitaba ser reparado y en Grecia no encontraron ningún taller en el que les garantizaran ayudarles.
EL VATICANOEl gesto de solidaridad de Pasai Donibane coincidió en el día y hora en que el papa Francisco se reunía en la Basílica de San Pedro de Vaticano con un grupo de unas 250 personas migrantes, refugiadas y aquellos que se han comprometido a salvar vidas en esta crisis humanitaria.
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