Los emigrantes de la instalación bombardeada en Trípoli se niegan a entrar en otro hangar
El Gobierno libio estudia la posibilidad de cerrar todos los centros de detención de migrantes
El País, , 05-07-2019Los emigrantes y refugiados de Tayura están haciendo lo posible para intentar salir de un complejo militar en el que muchos de ellos llevan entre uno y dos años encerrados. Acnur también intenta presionar al Gobierno de Unidad Nacional libio para que los pongan en libertad. Pero el Ejecutivo libio se encuentra ante dos presiones antagónicas. Por una parte, las organizaciones humanitarias reclaman la liberación de los emigrantes. Y por otra, la Unión Europea exige un mayor control de la emigración irregular en las costas libias.
El ministro del Interior del Gobierno de Unidad Nacional libio, Fathi Bashagha, declaró el jueves durante una reunión con la coordinadora humanitaria de la ONU en Libia, Maria Ribeiro: “El Gobierno está considerando el cierre de los centros y liberar a los inmigrantes ilegales para preservar sus vidas y seguridad”. El ministro asumió que su Gobierno es responsable de la seguridad de todos los civiles, incluidos los migrantes irregulares, pero encuentra imposible protegerlos ante los ataques de los aviones F – 16.
Así como los migrantes se niegan a entrar en un hangar y de esta forma presionan para salir del centro de Tayura, el Gobierno de Unidad Nacional también presiona a la Unión Europea cuando dice que se plantea la posibilidad de cerrar todos los centros de detención. Cuando el ministro del Interior afirma que no puede proteger a todos los civiles frente a los bombardeos del mariscal Hafter, el mensaje implícito para la comunidad internacional es que se muestre más tajante frente al asedio que inició Hafter el 4 de abril contra la capital del país.
El saldo oficial de víctimas del bombardeo se elevó ayer desde 44 muertos, como se dijo en principio, a 55 muertos y 130 heridos, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los refugiados consultados por teléfono siguen creyendo que el número de muertos es más elevado.
Mientras tanto, el Gobierno de Unidad Nacional no ha salido al paso de las acusaciones efectuadas por varios refugiados ante la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), según la cual, algunos supervivientes contaron que los guardias del complejo militar dispararon contra los emigrantes que intentaban escapar durante el bombardeo. Uno de los refugiados declaró a este diario por teléfono que al menos dos emigrantes fallecieron a consecuencia de los tiros. De momento, no hay ninguna respuesta oficial.
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