El desprecio hacia los refugiados es más notable en los guipuzcoanos de derechas
Un estudio de SOS Racismo revela cómo varía la actitud de los ciudadanos hacia esta población en función de su ideología
Diario de noticias de Gipuzkoa, , 13-03-2019DONOSTIA- Las respuestas emocionales de los guipuzcoanos hacia los refugiados varían en función de sus adscripciones ideológicas. “Aunque la pena y la tristeza emergen en todos los sectores de la sociedad”, las personas que se consideran de izquierdas sienten más respeto hacia los solicitantes de asilo, mientras que el desprecio hacia la población refugiada es “más saliente” entre los guipuzcoanos de derechas.
Así lo revela un estudio llevado a cabo por investigadoras de SOS Racismo Gipuzkoa adscritas al Departamento de Psicología Social y Metodología de la UPV/EHU, coordinado por Magdalena Bobowik y Maitane Arnoso y financiado por la Diputación y el Gobierno Vasco, que fue presentado ayer en Donostia. En él han participado 408 personas adultas (un 67,3% fueron mujeres), la mayoría residentes en este territorio (un 74,9% del total), de una edad media de 38 años. Para elaborar el informe se realizaron cuestionarios de forma onlineentre octubre de 2018 y febrero de este año, en colaboración también con los ayuntamientos de Zarautz, Donostia y Tolosa.
El objetivo del estudio Población refugiada: reflejos y percepcionesera profundizar en las respuestas emocionales, cognitivas y conductuales de la sociedad receptora ante la llegada de personas solicitantes de asilo. Y las conclusiones son claras y dependen en gran parte de la ideología política: los encuestados que se sitúan hacia un pensamiento de centro-derecha y más europeísta tienen más indiferencia hacia estas personas y se muestran más orgullosos ante la respuesta institucional que se está dando a esta crisis, mientras que los que tienen una posición más de izquierdas sienten “culpa o vergüenza” ante la reacción de Europa. De ahí que a SOS Racismo en el territorio le preocupe el auge de partidos como Vox en Andalucía y lo que pueda ocurrir tras las elecciones estatales.
Este estudio analizó los estereotipos existentes hacia esta población, la similitud cultural percibida y las actitudes respecto a la igualdad de derechos, entre otros aspectos. En este sentido, los datos volvieron a mostrar las diferencias entre los distintos tipos de ideología política. En concreto, revelaron que una postura de centro-derecha se relaciona “con más presencia de estereotipos ligados a la poca moralidad de estos colectivos”, un argumento que les sirve para negar que tengan los mismos derechos que la población autóctona, según este documento.
Además, estos perfiles son los que “más distancia cultural” perciben con respecto a sus costumbres y más exigen a la población refugiada que asimile “los patrones de la sociedad receptora”, tanto en la esfera pública como en la privada, en su proceso de integración. Por el contrario, los guipuzcoanos de izquierdas están más de acuerdo con la igualdad de derechos de las personas migrantes y de los solicitantes de asilo.
POLÍTICAS DE AUTONOMÍAA través de este estudio, SOS Racismo pretendía conocer qué pensaba la población del territorio con respecto a las diferentes políticas de acogida. En general, los guipuzcoanos mostraron un menor acuerdo en cuanto a las estrategias orientadas a la dependencia, como puede ser la asistencia médica, y más sintonía con las encaminadas a la autonomía del refugiado, incluidas las ayudas económicas.
No obstante, según puntualizó la presidenta de la organización, Maitane Arnoso, “las personas con una orientación de centro-derecha obtuvieron puntuaciones significativamente inferiores respeto a estas medidas”. Además, estos perfiles también creen que hay un mayor apoyo institucional hacia esta población refugiada en comparación con los guipuzcoanos de izquierdas.
Ambas ideologías tienen una mayor disposición a hacer algún tipo de voluntariado o a donar ropa, utensilios o dinero que a acoger a un refugiado en su propio domicilio, “siendo estas conductas prosociales aún menos habituales entre las participantes más conservadoras”.
Este estudio también tuvo como objetivo comprender la amenaza que perciben ciertos sectores de la sociedad ante la llegada de la población refugiada, así como las creencias que tienen sobre los perfiles de los solicitantes de asilo. “Se encontró una representación que vincula a la población solicitante de asilo y refugio con la religión musulmana y con cierta tendencia a criminalizarla, así como una invisibilización de la multiplicidad de factores que explican el desplazamiento forzado”, indicó Arnoso.
Los guipuzcoanos tienen la sensación de que las personas que se refugian en el territorio huyen de las guerras y los conflictos armados en sus países de origen, aunque muchas de ellas también lo hacen por la persecución a la que son sometidas por su orientación sexual o por factores medioambientales. Y, aunque creen que la amenaza por la llegada de refugiados es “media-baja”, el estudio encontró que esta forma de temor se relaciona con atribuir menor competencia, autonomía, moralidad o calidez a las personas recién llegadas.
LOS DATOS
65,6
Millones de personas se encuentran en situación de desplazamiento forzado a nivel internacional. De ellas, 22,5 millones fueron desplazadas cruzando fronteras internacionales, según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas.
25,4
Millones de personas se vieron obligadas a desplazarse por problemas ambientales entre 2008 y 2015, según datos aportados por el Centro de Monitoreo de Desplazamientos Internos (IDMC en sus siglas en inglés).
1,29%
SOS Racismo Gipuzkoa recuerda que, a pesar del aumento de solicitudes de asilo de los últimos años, las concesiones “han sido inferiores a los compromisos asumidos”. España solamente acogió en 2016 el 1,29% de todas las personas refugiadas que entraron en la Unión Europea.
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