El 'Aita Mari' parte el viernes de Bilbao para quedarse en Mallorca
El atunero quiere esperar en el Mediterráneo la respuesta al recurso para poder prestar auxilio a los migrantes en la franja entre Libia e Italia
El Correo, , 12-03-2019El ‘Aita Mari’, el atunero guipuzcoano reconvertido en un barco de rescate preparado para salvar vidas en el Mediterráneo, levará el ancla el viernes de Bilbao, después de que el puerto de Avilés, al que querían dirigirse ayer, les solicitase ciertos trámites para poder amarrar allí que no pudieron resolver el mismo día. El tiempo se les echó encima. Porque ahora deben esperar a que amaine el temporal de olas de cinco metros que se avecina en el Cantábrico. Al menos hasta entonces, intentarán seguir con el régimen de visitas que han tenido en Bilbao para dar a conocer su labor humanitaria.
Al partir a finales de esta semana, a menos de que se compliquen los trámites o las condiciones meteorológicas, ya no tiene sentido realizar paradas intermedias y se dirigirá directamente hacia La Coruña, donde llegará tras 25 horas de navegación y permanecerán el menor tiempo posible. Después, deberá hacer escala en algún punto de la costa portuguesa y puede que en algún puerto español antes de llegar a Palma de Mallorca. Allí, lo más cerca posible de su destino final, la zona del Mediterraneo comprendida entre Libia e Italia, donde el año pasado se ahogaron unas 3.000 personas, esperarán la respuesta al recurso que interpusieron ante la resolución de Capitanía Marítima, dependiente del Gobierno central, que les denegó la autorización para partir a un área en el que se ahogan tres migrantes al día.
Daniel Rivas, portavoz de la asociación Salvamento Marítimo Humanitario, recordó que el barco está junto al Museo Marítimo de Bilbao desde el 31 de enero, sin poder navegar pese a estar capacitado para ello, porque Capitanía Marítima le bloqueó la salida el 18 de ese mes con el argumento de que «no hay puertos seguros donde desembarcar» en la zona del Mediterráneo en la que quiere prestar servicio. Igual que sucedió con el ‘Open Arms’, otro buque humanitario al que fue denegado el permiso, los voluntarios creen que detrás «está el miedo» a un conflicto diplomático con Malta e Italia, países en los que desembarcarían un pasaje necesitado de ayuda, además de la creencia de que «rescatando» a los migrantes que se echan a la mar se multiplicará la inmigración ilegal controlada por mafias.
La asociación recuerda que «el tiempo ahoga» a los inmigrantes en el área donde el ‘Aita Mari’ tenía previsto prestar auxilio. El Gobierno debe responderle antes del 18 de mayo. Y hay elecciones generales de por medio. Confía, eso sí, en que la respuesta sea positiva. «Hasta entonces, si no podemos rescatar, pues realizaremos labores de divulgación». El ‘Aita Mari’, en el que vivirán 15 tripulantes, cuenta con espacio para 150 personas.
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