«Tenemos los albergues todos los días al cien por cien y con listas de espera»
«Hay que calibrar bien qué entidades son más efectivas y cómo el dinero público se puede aprovechar mejor», apunta sobre el descenso de ayudas del ConsellLuis Miralles Presidente de Casa Caridad
Las Provincias, , 11-03-2019En septiembre de 2016, Luis Miralles llegó a la presidencia de Casa Caridad, una institución benéfica que conoce bien, puesto que lleva trabajando en ella cerca de un cuarto de siglo. Lejos de lo que pudiera parecer con la progresiva recuperación económica, las cifras de personas que necesitan la ayuda de la entidad no paran de crecer mientras, al menos por parte de la Generalitat, las subvenciones caen.
- ¿Atienden a muchos usuarios en el comedor social?
- Continúa la tendencia al alza de 2018, el de la Pechina tiene una capacidad de 200 personas y están viniendo muchos días una media de 300. Algunos días hemos llegado a las 350, son cifras muy elevadas.
- ¿Y cómo consiguen atenderles?
- Hacemos un turno corrido y en lugar de empezar a las 13.00 horas, empezamos a las 12.30. Si vinieran más de 400 personas, lo podríamos adelantar media hora más. Y si viniera todavía más gente, como ya nos pasó en 2008, tendríamos que tomar medidas extraordinarias.
- ¿En qué sentido?
- En las medidas de nuestras posibilidades, ampliar las instalaciones.
- ¿Cómo es el perfil del usuario?
- Ha variado significativamente. Antes, aproximadamente el 60% eran españoles y, de ellos, la mitad eran valencianos. Hoy en día, el 70% son extranjeros. Están viniendo nacionalidades que antes era raro que viésemos, como rusos, georgianos, ucranianos y de una forma considerable colombianos. También venezolanos. Familias enteras que se presentan en la puerta de nuestras instalaciones pidiendo ayuda. En el número de españoles también se ha producido un incremento cercano al 8%. Viene gente de todas las provincias de España y de más de 40 naciones distintas. Están viniendo personas mayores que, con su pensión, no llegan a fin de mes y necesitan la ayuda que pueda suponer, por lo menos, comer una vez al día en Casa Caridad.
- ¿A qué se debe este aumento de presencia de extranjeros?
- Primero porque Valencia es la mejor ciudad de España; segundo por el clima, la gente no se va donde hace frío; y la tercera está relacionada con el cierre de fronteras en países como Grecia o Italia. Tienen conocidos o parientes instalados aquí o en Francia y vienen.
- ¿Ante esta situación, las ayudas públicas y privadas han crecido en la misma línea?
- El presupuesto de Casa Caridad es un 70% de empresas, instituciones y donantes y el 30% restante público, tanto de la conselleria, como de la diputación y el ayuntamiento. El consistorio de Valencia este año ha sido generoso con nosotros, no así la conselleria, que ha bajado un poco la subvención, de los 404.000 euros de 2017 a entre 360.000 y 370.000 para este año. La diputación era poquito lo que nos daba pero también lo ha mejorado. Casa Caridad, en marzo de 2016, inauguró las instalaciones de Benicalap, y pasamos de un presupuesto de 3,2 millones a 4,7 en 2019. Cerrar todos los años ese presupuesto nos cuesta mucho, pero estamos agradecidos a la generosidad de los valencianos.
- Llama la atención que, aunque de forma leve, se haya reducido el apoyo por parte de la Generalitat.
- Muchas veces vamos a instituciones a recoger donaciones y coincidimos con otras ONG. Cada año aparecen nuevas entidades que se dedican a ayudar a las personas necesitadas y nos parece muy bien. La bolsa es la que hay y, al tener que repartir entre más, se llega a menos. Pero habría que calibrar bien las instituciones que son más efectivas en la realización de su trabajo y cómo ese dinero público se puede aprovechar de una forma más eficaz, y en Casa Caridad la eficacia es del cien por cien.
- En enero, entidades sociales criticaron la falta de plazas en albergues municipales para atender a los sin techo. ¿En qué situación se encuentran los de Casa Caridad?
- Es un tema muy complicado, hay muchas personas a las que se les ofrece tener cobijo en nuestra institución y libremente lo rechazan. A pesar de ello, si hubieran más plazas, se ocuparían. Casa Caridad pone a disposición de la Comunitat 170 camas. El albergue de familias, con 34 plazas, 32 en el de convalecientes, y en el de Pechina, 70 plazas. Más un nuevo albergue de baja intensidad con 18 camas y tres pisos con 12 camas más. Desgraciadamente, los albergues los tenemos todos los días del año al cien por cien y con listas de espera.
- También cuentan con escuelas infantiles…
- Tenemos tres con 150 plazas (45 en Torrent, 30 en Pechina y 75 en Benicalap). Muchas veces son las mamás las que vienen a dejar a sus niños y se van a trabajar en restauración o en el servicio doméstico. Con lo que ganan no les llega y necesitan la ayuda de Casa Caridad.
- ¿Cómo afectan las Fallas a la actividad de Casa Caridad?
- Viene gente con niños pequeños y personas mayores de Nazaret, Orriols, Marchalenes…, pero en el momento en el que existan trabas de accesibilidad, eso harán que no vengan, y esos días se tomarán un bocadillo de algún vecino solidario. Ya lo veremos, pero yo creo que disminuiremos.
- ¿Podría aportarnos cifras sobre la actividad de Casa Caridad?
- Repartimos más de 350.000 raciones alimentarias al año, realizamos unas 450.000 atenciones sociales y contamos con una plantilla de entre 69 y 72 personas, entre administración, trabajo social, escuelas infantiles, etc. Eso supone tres turnos para tener las instalaciones abiertas constantemente. Nuestra cifra de socios es de 3.850 y unas 160 empresas nos aportan 1.500 euros para la comida diaria, aunque nuestro reto era alcanzar las 365.
- ¿Algún gesto o donación significativa?
- Hay gente que, de camino a la compra, si va a gastarse 20 euros, nos deja 10. Hace poco, un matrimonio, al ver las instalaciones y las colas de gente, nos dejó su legado. Los valencianos podemos estar orgullosos de tener una institución como Casa Caridad. Ninguna ciudad de España puede decir lo mismo.
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