Francia condenada por no proteger a un menor en la "jungla de Calais"
La Vanguardia, , 01-03-2019Jamil Khan dejó Afganistán en agosto de 2015 con la intención de ir al Reino Unido. Al llegar al campamento de Calais, consiguió, a través de la ONG “Cabaña jurídica”, que el juez de menores le confiara en febrero de 2016 a los responsables municipales.
La justicia francesa pidió en noviembre de 2015 censar a todos los menores “en situación de desamparo” que se encontraban en ese campamento para proceder a su realojo.
El Gobierno, que no los realojó, asegura que realizó el censo en enero de 2016 y argumenta que ni ese menor ni su abogado “informaron del lugar donde se encontraba”.
Khan reside actualmente en Birmingham y entró clandestinamente en el Reino Unido en marzo de 2016, donde los servicios de ayuda a la infancia se hicieron cargo de él.
En el fallo, el Tribunal de Estrasburgo condenó a Francia a indemnizarle con 15.000 euros por daños morales, al no protegerle de tratos inhumanos y degradantes, tal como recoge el Convenio Europeo de Derechos Humanos.
La Corte europea constató que el demandante “no obtuvo el apoyo de las autoridades francesas” y que la atención que se prestó a sus “necesidades elementales” de alimentación, higiene y agua fue “manifiestamente insuficiente”.
Todo ello, según la sentencia, reveló “una carencia susceptible de exponerle claramente a tratos inhumanos o degradantes, que resultaron un atentado grave y manifiestamente ilegal a una libertad fundamental”.
El fallo indicó que el menor vivió en un ambiente “manifiestamente inadaptado” a su edad, caracterizado por “la insalubridad, la precariedad y la inseguridad”, y añadió que los medios aplicados por las autoridades para identificar a los menores extranjeros aislados fueron “insuficientes”. EFE
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