CHINA
Los uigures en el exilio se movilizan contra Pekín para buscar a sus familiares
Una campaña global exige a China pruebas de vida sobre los uigures detenidos en campos de reeducación en Xinjiang
El País, , 13-02-2019Si Pekín pretendía acallar así las críticas contra esos campos, que Turquía describió este fin de semana como “de concentración”, la estrategia no le ha dado resultado. Por primera vez, los uigures del exilio han acudido en gran número a las redes sociales, dentro de una campaña global para exigir una “prueba de vida” sobre sus familiares, similar a la de Heyit. Aunque la campaña de internamientos empezó hace dos años, muchos habían preferido guardar silencio por temor a perjudicar a sus parientes.
Ahora “hemos visto que con el vídeo de Heyit, China ha respondido a las denuncias de Turquía y pensamos que podíamos activar una campaña de base para pedir a las autoridades chinas que nos respondan también a nosotros. Es algo que nos beneficia a todos, a ellos y a nosotros”, explica por teléfono desde Finlandia el creador de la campaña, el médico y activista Halmurat Harri Uighur. “Les estamos empujando a que tomen la decisión correcta, cerrar los campos”.
China se encuentra bajo un creciente escrutinio de los países occidentales acerca de la situación de los campos en Xinjiang, donde según académicos y defensores de los derechos humanos pueden estar encerradas hasta un millón de personas, el 10% de la población uigur. Quienes han pasado por esos centros denuncian malos tratos, torturas y adoctrinamiento.
En dos años, afirman las autoridades regionales, no se ha registrado un solo incidente de violencia en la región. Previamente, Xinjiang había sido escenario de enfrentamientos entre los uigures y los han, la etnia mayoritaria en China, en 2009 que dejaron casi 200 muertos. Pekín atribuyó a grupos separatistas uigures una serie de atentados en Xinjiang y el resto de China en los años siguientes.
La mayoría de los países musulmanes ha guardado silencio sobre la situación de los uigures y otras minorías étnicas de religión islámica en Xinjiang. El comunicado de Turquía el fin de semana supone la declaración más contundente hasta el momento entre estas naciones.
Pekín ha calificado la declaración turca como “un grave error”. Y el martes, la portavoz de Asuntos Exteriores, Hua Chunying, restó importancia a la campaña de los uigures en el exilio. “China tiene más de un millón de habitantes, ¿vamos a publicar un vídeo de cada uno?”, ironizó.
(Puede haber caducado)