Los vecinos piden que se repongan los 80 ventanales de la Pérgola
Los residentes de San Basilio apuestan por que se instale algún material irrompible o que se coloquen rejas protectoras
La Verdad, 27-04-2006Los ochenta ventanales que circundan el tejado de la Pérgola de San Basilio hace tiempo que carecen de cristales. Según los vecinos de este barrio, la mayoría han desaparecido debido a que una panda de vándalos se entretenía jugando a romperlos. Otros simplemente han sido robados.
Antonio Alcaraz vive en San Basilio y esperaba que el Ayuntamiento arreglase los ventanales para «el Certamen de Tunas. Yo sé que el concejal lo ha prometido». Pero el festival de tunas ha pasado y el tejado sigue sin cristales. Otra vecina, Antonia Rosillo, comenta que «entiendo que no los pongan porque aquí, haga lo que haga el Ayuntamiento, no dura nada». «Creo que deberían reponer los cristales – añade Antonia – , pero poniéndolos de algún material irrompible, o colocando unas rejas protectoras. El caso es que es una pérgola preciosa y si no se cuida ni se reponen las cosas que se vayan rompiendo, terminará por desaparecer entera».
Mari Carmen Jiménez es enfermera, vive junto a la Pérgola y considera que «lo peor no es lo de los cristales, sino la situación que viven los chavales que acuden a jugar a la pista deportiva que hay en el jardín situado junto a la autovía. La red que cierra dichas pistas está rota por diversos sitios, los balones se escapan por las aberturas, y los niños corren a recuperarlos, sin mirar la proximidad de la autovía, con el consiguiente riesgo».
También señala que el pasadizo que hicieron junto a las citadas pistas «se inunda siempre que llueve, y además es muy peligroso cruzarlo por la noche».
A pesar de todas estas quejas, el principal problema que están sufriendo los residente del San Basilio es la presencia de grupos de gamberros de origen latinoamericano que «se hacen los amos y echan a los niños de las pistas, para jugar ellos. Y también se apropian de la Pérgola, pues les gusta el escenario que hay para organizar bailes». «Huéspedes vendrán que de casa nos echarán», sentencia Mari Carmen, quien denuncia que la situación de convivencia con los inmigrantes «es mala y puede traer problemas importantes».
La opinión generalizada entre los vecinos es que deben reponer los cristales de la Pérgola, pero de un material duradero. También reclaman mayor vigilancia en el barrio para evitar precisamente que las pandillas de vándalos sigan imponiendo su ley.
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