TURQUÍA PERIODISMO (ENTREVISTA)
Günter Wallraff se solidariza con los periodistas encarcelados en Turquía
La Vanguardia, , 05-10-2017El periodista alemán Günter Wallraff, famoso por sus polémicas técnicas de investigación en las que asumía diferentes identidades, ha celebrado su 75º cumpleaños en Estambul, en un gesto de solidaridad con los colegas turcos perseguidos y encarcelados bajo la presidencia de Recep Tayyip Erdogan.
El reportero visitó la redacción del diario opositor “Cumhuriyet”, sujeto a un proceso judicial en el que 17 de sus trabajadores están acusados de terrorismo.
Cuatro de sus periodistas siguen encarcelados, entre ellos el reportero de investigación Ahmet Sik, que fue galardonado el pasado junio en Alemania con el Premio Günter Wallraff, dedicado a reporteros críticos con el poder.
Dado que Sik no pudo recibir el premio por hallarse entre rejas, Wallraff optó por entregarlo ahora personalmente a sus familiares.
Wallraff recordó en conversación con Efe que el libro que lo hizo famoso en todo el mundo fue “Cabeza de turco” (1985), en el que relataba cómo se hizo pasar por un inmigrante turco para desvelar las malas condiciones laborales a las que empresas alemanas sometían a estos trabajadores.
“Siento que tengo una obligación respecto a las familias turcas inmigrantes en Alemania. Me siguen considerando su representante, me abrazan, pero yo debo aclararles que Erdogan, al que ellos consideran su héroe por haberles devuelto cierta dignidad, está ahora metiendo en la cárcel a tanta gente. Deben reflexionar”, cuenta el periodista.
“En estas fechas tan señaladas intento hacer siempre algo significativo. Mi 50 cumpleaños lo celebré con refugiados vietnamitas en Alemania, víctimas de un pogromo. En mi 60 cumpleaños fui a Afganistán para financiar un colegio para niñas. El 75 es aún más complicado, porque nunca imaginé que iba a vivir tanto”, agrega.
Wallraff celebra también que el Gobierno español haya decidido poner en libertad al escritor turco-alemán Dogan Akhanli, detenido el pasado agosto en Granada por una orden de Interpol emitida por Turquía, país que solicitaba su extradición.
“Akhanli es mi amigo desde hace muchos años y jamás en la vida ha tocado un arma. Ahora le acusan de un asesinato con robo y, de paso, de una violación. Es totalmente ridículo”, denuncia el reportero.
Wallraff subrayó que los periodistas y escritores críticos que utilizan la sátira “corren un riesgo especial, porque los fanáticos, que creen estar en posesión de la verdad absoluta, no entienden de bromas: se toman todo con mortal seriedad. Mortal de verdad”.
En este sentido, el periodista lamenta que la izquierda en Europa no sea capaz de debatir el peligro que emana del islam fundamentalista, por miedo a que este debate otorgue argumentos a la derecha xenófoba.
“La palabra ‘islamofobia’ es un argumento usado para matar todo debate, y deberíamos dejar de utilizarlo durante unos años para posibilitar primero una conversación abierta”, propone Wallraff.
Respecto al auge del partido ultraderechista AfD en Alemania, que alcanzó un 13 % de votos en las elecciones del mes pasado, el periodista advirtió contra la simpleza de tildar a todos sus votantes como “nazis”.
“En la cúpula sí hay personajes que pertenecen a la derecha radical y hay que mostrarles los límites y denunciar su ideología. Pero los análisis han mostrado que un 60 % de sus propios votantes no están de acuerdo con la línea del partido. Los votan por protesta, porque no se sienten representados por ninguno de los demás partidos”, analiza Wallraff.
“Son a menudo personas en situación precaria. El abismo entre ricos y pobres se ensancha cada vez más”, advierte el periodista.
Wallraff asegura que muchos alemanes, sobre todo parados de larga duración mayores de 40 años, viven hoy una situación laboral mucho peor que la de los turcos inmigrantes que él mismo expuso en su famoso libro.
El periodista adelantó a Efe que volverá a Estambul el próximo 31 de octubre, fecha en que se celebra el juicio contra el diario “Cumhuriyet”, para expresar su solidaridad con los acusados y defender la libertad de prensa en Turquía.
Wallraff es famoso por adoptar identidades falsas para realizar sus reportajes.
Por ejemplo, se infiltró en el diario sensacionalista alemán “Bild” para denunciar sus malas prácticas periodísticas, se hizo pasar por un comerciante de armas para contactar con un general portugués que planeaba un golpe de Estado, y fue torturado y encarcelado por la dictadura de los coroneles de Grecia en 1974, tras encadenarse ante el Parlamento.
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