13 detenidos
Desarticulada la banda de falsos policías que robaba a turistas en Barcelona
Los ladrones actuaban en zonas turísticas y cometían principalmente robos con intimidación, hurtos y estafas
La Vanguardia, , 27-09-2017Los Mossos
d’Esquadra han desarticulado los últimos grupos de falsos
policías que robaban a turistas en Barcelona. Entre los meses de agosto y septiembre se han detenido trece
personas que integraban tres grupos criminales. Son doce hombres y una mujer, todos ellos de nacionalidad rumana, que se hacían pasar por falsos policías para cometer robos a personas que visitaban la capital catalana.
En el 2012 hubo una primera investigación cuando los agentes tuvieron conocimiento que operaban en Barcelona algunos grupos de ladrones de origen rumano especializados en los robos y las estafas a turistas.
Después de la investigación que se llevó a cabo en el año 2013 los mossos dieron por desmantelados estos grupos con la detención de sus miembros, una parte ingresó en la prisión. Los ladrones actuaban en zonas monumentales y turísticas y cometían principalmente robo con intimidación, hurtos, estafas y usurpaciones de funciones públicas.
Los integrantes de los grupos desarticulados siempre utilizaban una misma sistemática delictiva. En los robos participaban equipos de cuatro personas; uno actuaba como cebo haciéndose pasar por turista y hacía creer a los auténticos visitantes que enfrente tenían un agente de policía de paisano y que se trataba de una situación habitual y normal. Dos otros miembros de la banda asumían el rol de policías y un cuarto integrante realizaba las tareas de conductor del vehículo y vigilaba la presencia de eventuales dotaciones policiales.
Los ladrones paraban a las víctimas y se acreditaban como policías. Para retenerlos los obligaban a identificarse motivando que estaban realizando gestiones policiales y entonces aprovechaban una distracción para apropiarse del dinero en efectivo. Otras veces alegaban que estaban haciendo tareas para detectar tarjetas falsificadas y, por este motivo, se las apoderaban e intimidaban a las víctimas para conseguir el número PIN. Les pedían que anotaran el número en el móvil o en un papel y simulaban que hacían comprobaciones telefónicas con la entidad bancaria. Con este método habían conseguido obtener reintegros de hasta 9.000 euros de una única víctima.
Los grupos siempre adoptaban medidas de seguridad y realizaban vigilancias del entorno antes de cometer el hecho delictivo para detectar así la posible presencia policial. Además, los investigadores se encontraban con una dificultad añadida y que tenía de ver con que la mayoría de las víctimas eran turistas motivo por el que en un breve espacio de tiempo volvían a su ciudad de origen. Esta realidad les impedía participar en el procedimiento judicial posterior.
Durante el 2012 y el 2013 el Grupo de Multirreincidentes de los Mossos llevó a cabo diferentes dispositivos que permitieron resolver 148 hechos delictivos y la detención de 36 investigados, todos ellos de nacionalidad rumana y vecinos de Barcelona.
A todos a los arrestados se los consideró autores de los delitos de robo con intimidación, hurto, estafa, usurpación de funciones públicas y pertenencia a grupo criminal. Un total de 20 personas ingresaron en la prisión y 16 quedaron en libertad con cargos. La mayoría de las organizaciones que se desarticularon tienen antecedentes en otros países por delitos similares y muchos de ellos acumulan detenciones en más de diez países diferentes. Gracias a la acción policial la cifra de esta tipología delictiva pasó a ser residual en el 2015 en Barcelona y se redujo en un 95% los delitos cometidos respecto del año 2012.
Estas actuaciones y la colaboración establecida con la Fiscalía, que posibilitó la realización de pruebas preconstituidas antes de que las víctimas se marcharan a su país de origen o facilitó el retorno para participar en las ruedas de reconocimiento o procesos judiciales, permitieron el ingreso en prisión de los arrestados. A mediados del año 2016 e inicios del 2017 los agentes detectaron que algunas de las personas que investigaron durante el 2012 habían vuelto a Barcelona. Ante estos hechos entre los meses de abril y agosto del año 2017 los Mossos iniciaron una nueva investigación, la cual permitió desarticular tres clanes familiares diferentes que habían reanudado esta tipología delictiva en Catalunya.
Los investigados habían perfeccionado las técnicas para cometer los hechos delictivos y dificultar la acción policial. Los grupos habían integrado a más personas para realizar contra vigilancias, realizaban cambios de coche constantes, la mayoría vehículos de alquiler, y fijaron sus domicilios de residencia en municipios alejados de la ciudad de Barcelona, como Terrassa, Rubí o Mataró.
Esta segunda fase permitió resolver 33 hechos delictivos, la mayoría cometidos en Barcelona, y comportó la detención de trece personas, todas de nacionalidad rumana, que integraban dos grupos organizados que actuaban de manera conjunta para cometer delitos contra el patrimonio.
Los agentes contactaron con las víctimas de los hechos delictivos, las cuales se desplazaron desde sus países de origen como Marruecos, Ucrania, Serbia o Tailandia a la ciudad de Barcelona para testificar y realizar ruedas judiciales y pruebas preconstituidas en sede judicial.
En total se realizaron trece ruedas judiciales de reconocimiento, donde todos los afectados reconocieron a los autores de los hechos. Todos los detenidos pasaron a disposición judicial por los delitos de robos con intimidación, hurto, estafa, pertenencia a grupo criminal y usurpación de función pública.
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