BANGLADESH ROHINYÁS

Dacca acusa a Birmania de difundir "propaganda maliciosa" sobre los rohinyás

La Vanguardia, EFE, 11-09-2017

El Ministerio de Exteriores de Bangladesh acusó hoy a Birmania de difundir “propaganda maliciosa” sobre la minoría musulmana rohinyá, a la que vincula con una procedencia bangladesí, después de que casi 300.000 de rohinyás llegasen al país huyendo de la violencia en Myanmar.

“Han estado difundiendo propaganda maliciosa llamando a los rohinyás ‘emigrantes ilegales de Bangladesh’ y a los atacantes de los puestos de la BGP (Policía Guardia Fronteras de Birmania) ’terroristas bengalíes”, denunció el ministerio en un comunicado.

En la nota, que transmite el mensaje trasladado hoy a la comunidad diplomática durante una reunión en Dacca, afirma que Bangladesh ha propuesto al país vecino realizar una operación conjunta en la frontera y patrullas coordinadas de la divisoria, sin recibir respuesta.

El titular de Exteriores, Mahmood Ali, ha pedido a la comunidad internacional presionar al Gobierno de Birmania para que implemente “inmediatamente” y “al completo” las recomendaciones hechas por la comisión presidida por el ex secretario general de la ONU Kofi Annan a finales del pasado agosto, según el comunicado.

La comisión propuso abordar los derechos de los rohinyás para resolver la violencia sectaria en el estado birmano de Rakhine, con medidas como acelerar el proceso de verificación de la ciudadanía y considerar la concesión de la nacionalidad por naturalización.

La crisis comenzó el pasado día 25, tras un ataque de un grupo insurgente rohinyá contra casetas policiales y militares en el estado de Rakhine, en el noroeste de Birmania, que fue respondido con una operación militar en la zona.

La formación insurgente, el Ejército de Salvación Rohinyá de Arakan (ARSA), declaró anoche un alto el fuego durante un mes para permitir la entrada de asistencia humanitaria, algo que ha sido rechazado por el Gobierno birmano.

Desde entonces, 294.000 rohinyás han llegado a Bangladesh, donde se han instalado principalmente en campamentos de refugiados ya existentes, según la oficina de la ONU en el país.

La nueva oleada de refugiados se produce después de que a finales del año pasado el Ejército birmano llevara a cabo otra campaña militar tras un ataque insurgente, que en aquella ocasión provocó el éxodo de más de 80.000 rohinyás y la condena de organismos internacionales y organizaciones de derechos humanos.

Entre 300.000 y 500.000 rohinyás vivían ya antes de esta crisis en Bangladesh, país que solo reconoce como refugiados a 32.000 de ellos, afincados en los campos del distrito suroriental de Cox’s Bazar.

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