Madres y padres musulmanes admiten su temor a no enterarse de que están captando a sus hijos

La Voz de Galicia, MARÍA CEDRÓN, 21-08-2017

Una mujer se asoma por la ventana de la planta baja de un edificio de escasa altura levantado en la colina, a escasos metros del monasterio de Ripoll. Tiene el rostro desencajado y, haciendo un esfuerzo para hablar, se disculpa desde detrás de la reja porque no tiene fuerzas para decir nada: «No puedo hablar, no sabemos dónde está. No lo sabemos», repite, mientras sostiene el estómago con la mano izquierda. La mujer hace referencia a su sobrino Younes Abouyaaqoub. Gaanimi, la madre del que supuestamente es el conductor de la furgoneta que el jueves acabó con la vida de 13 personas en las Ramblas, buscó refugio en casa de su cuñada, donde también la acompañan otras mujeres de la familia, hasta que ya no pudo más. «Está en el hospital. No podía aguantar todo esto», dice desde la ventana su cuñada.
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El imán no se relacionaba con nadie en Ripoll, de donde desapareció en junio
MARÍA CEDRÓN Todo el mundo en Ripoll, un municipio de la montaña gerundense de 10.583 habitantes (la población musulmana ronda el 6 %), conoce a Gaanimi. No es difícil porque es un pueblo pequeño. El sábado por la tarde estuvo con las madres de otros de los supuestos miembros de la célula creada, como se sospecha, por el imán Abdedlbaki Es Satty. Ahí pidió a su hijo que volviera, dijo que prefería verlo en la cárcel antes que muerto, como a su otro vástago, Houssaine. Hay muchas otras mujeres de origen marroquí con hijos adolescentes que al escuchar lo que ha pasado piensan en ella. Quizá porque la conocen. «Vivíamos bien, no había problemas. No los había, hasta el jueves», comenta una mujer con chilaba negra que camina por el barrio en el que vive la señora Gaanimi. Tiene hijos, como ella. Quizá por eso siente más miedo. «Mucho miedo a que otros caigan en la red», apunta.
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MARÍA VIÑAS

Al menos doce miembros y un líder: cinco fueron abatidos en Cambrils, cuatro están detenidos y tres se encuentran en busca y captura (dos de ellos podrían haber muerto en Alcanar)Una célula, dos comandos, al menos doce miembros y un líder. Estos son los responsables de los ataques que el pasado jueves, primero en las Ramblas y después en Cambrils, acabaron con la vida de 14 personas y dejaron más de un centenar de heridos. Cinco fueron abatidos por los Mossos, cuatro están detenidos y tres se encuentran en busca y captura. De los que están en paradero desconocido, dos podrían haber muerto en la explosión de la casa de Alcanar.Todos los implicados cumplen a rajatabla con el perfil del yihadista: varón, muy joven y captado en su casa, en muchos casos, por su propio hermano. La mayoría comparten parentesco o amistad íntima. A la cabeza, un ideólogo e instigador que plantó en el grupo de jóvenes la semilla del odio y el integrismo.

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