Cae una red de tráfico de iraníes hacia Reino Unido en Málaga

La Vanguardia, , 03-08-2017

La Policía Nacional ha desarticulado una de las principales redes criminales internacionales, por el número de personas traficadas, que operaba en Europa dedicada al tráfico de seres humanos procedentes de Irán con destino a Reino Unido. La red utilizaba a España, donde se encontraban asentados los miembros de la organización, como país de tránsito.

En Málaga han sido detenidos 14 de los 15 responsables de la organización. El líder del entramado fue arrestado, con la colaboración de la Policía Metropolitana de Londres, en el aeropuerto londinense de Heathrow cuando trataba de huir a Brasil para evadir la actuación policial.

La organización cobraba a las víctimas 25.000 euros por facilitarles los pasaportes españoles falsificados, así como por los traslados y el alojamiento hasta su destino final, según ha informado la Policía Nacional en un comunicado.

Las investigaciones han permitido localizar y detener a otras 42 personas, también en Málaga, por vender su documentación española a los miembros de la red a cambio de cantidades que oscilaban entre los 500 y los 3.000 euros; además de otras 44 personas de nacionalidad iraní interceptadas en diferentes aeropuertos europeos con pasaportes falsificados.

Las pesquisas de los agentes comenzaron hace un año, tras constatar que cuatro ciudadanos iraníes intentaban embarcar desde Hamburgo (Alemania) hacia el Reino Unido utilizando para ello pasaportes falsificados y usurpados principalmente a españoles. Los agentes lograron determinar que la compra de los pasajes de vuelo se había realizado en una agencia de viajes de Málaga.

Así, se pudo identificar a los miembros de una red de ámbito internacional asentada en dicha ciudad y dedicada al tráfico ilegal de personas de origen iraní por vía aérea hasta el Reino Unido con tránsito en España.

La red, perfectamente estructurada, contaba con varios miembros cada uno con un rol dentro de la organización, unos dedicados a la captación y otros al traslado, alojamiento, control o facilitación de la documentación. Por tales gestiones llegaron a cobrar a sus víctimas alrededor de 25.000 euros por cada persona traficada.

Contaban con varios pisos destinados a alojar a las personas que traficaban una vez que estas llegaban a España, donde los mantenían a la espera de dotarles de documentación y de un plan de vuelo hasta llegar a su destino final.

En la investigación ha colaborado Europol, que desplazó a sus analistas a Málaga durante la explotación de la operación, además del Servicio de Extranjeros y Fronteras (SEF) de Portugal y la Policía Metropolitana de Londres. Con la desarticulación de esta organización criminal se ha logrado reducir considerablemente el tráfico ilícito de ciudadanos iraníes a la UE y al Reino Unido.

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