Homofobia y racismo en «First dates»: «Quieren prohibir los toros pero el Orgullo Gay lo dejan ahí»

Un comensal, quien se definió como «buen español», se dedicó a soltar impromerios contra homosexuales y extranjeros durante toda su cita

ABC, , 03-08-2017

«First Dates» vivió anoche una cita incómoda, tensa y muy poco transgresora con la visita de Santiago, un hostelero de 24 años procedente de Barcelona. ¿Su carta de presentación? «A mi la fiesta nacional es lo que más me llena pero el Orgullo Gay, están poniendo muchas fiestas aquí en España. Quieren prohibir los toros […] quieren prohibir todo pero el Orgullo Gay lo dejan ahí como “¡Viva la Pepa!”». Pero la cosa no se quedaría ahí tras afirmar que: «La España profunda es lo que más me gusta. […] Aunque sea de Cataluña, España es mi debilidad».

Al llegar al restaurante, Carlos Sobera le preguntó cómo era, a lo que Santiago respondió: «Soy un chaval muy abierto». Su cita sería Lorena, una chica de 21 años procedente también de Cataluña. Nada más verla, el joven la juzgó por su peinado: «Mayorcita, ¿eh? Es muy mayor». La tensión fue in crescendoa medida que transcurría la velada. Tras contar Lorena su experiencia laboral en comercio con chinos y paquistaníes, la reacción de Santiago no fue muy positiva: «Cada uno a su tierra». «Soy un poco…, racista no lo voy a decir, pero soy un poco ordenado. Cada uno en su tierra, sobre todo los marroquíes», explicaría con mayor detalle a cámara.

El susodicho en cuestión
El susodicho en cuestión- ABC
La camarera (Lidia Torrent) les preguntó que vino querían, a lo que Santiago contestó que un «tinto, como buen español». Poco más tarde, el participante se rió tras ver a una pareja de hombres y soltó: «un maricón». Una desafortunada expresión que disgustó a su cita: «A mi no me digas eso porque no me gustan esas palabras». «No he dicho nada malo», se defendió Santiago. «A mi la pluma es que no me va nada. […] Me llevaron a “Arena”, una discoteca que hay en Barcelona y me llevé una sorpresa que no me esperaba: que haya tanto maricón.. gay suelto. […] Me sofoqué, me agobié», detallaría el joven después de la cena.

Pero Lorena no se quedó callada y le pidió un respeto. Aún así, Santiago continuó desagradando a su cita: llegó a preguntarle qué tal era «en la cama» e incluso delante de ella, le tiró los trastos a la propia camarera: «¡Me estás haciendo pasar una calor, Lidia!». Un comportamiento que Lorena calificaría porsteriormente como «falta de respeto tremenda». Ninguno de los dos, en la decisión final, quiso tener una segunda cita. «Un chico al lado así no lo quiero ni loca», confesaría ella ya a solas.

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