Prisión sin fianza para la viuda del yihadista ‘Kokito Castillejos’

Fue interceptada el martes al llegar a Madrid en compañía de otra mujer, también arrestada

El Mundo, Madrid, 15-07-2017

El juez de la Audiencia Nacional José de la Mata decretó ayer prisión incondicional por integración en la organización terrorista Daesh para las dos viudas de yihadistas, de nacionalidad española, que fueron arrestadas el martes cuando volvían a Madrid tras ser interceptadas en Turquía en diciembre.

Una de las detenidas es Asia Ahmed Mohamed, que estuvo casada con el yihadista marroquí Mohamed Hamduch, alias Kokito, también conocido como el decapitador de Castillejos, y que fue arrestada en Turquía cuando intentaba regresar a España. Regresaba embarazada de otro yihadista que, como su anterior marido, murió en combate en Siria. La otra es Fátima Akil Laghmich, también viuda de otro combatiente del Estado Islámico, Mourad Kadi, que fue arrestada en Turquía cuando pretendía llegar a España junto a su hijo de tres años, según informó Efe.

La mujer de Kokito abandonó España en marzo de 2014 para llegar a Siria y contraer matrimonio con el decapitador de Castillejos, con quien tuvo un hijo. Un mes más tarde, Fátima Akil y su hijo de corta edad se trasladaron a Siria para encontrarse igualmente con su esposo. De su estancia en Siria se conoce que Kokito le regaló a Asia Ahmed el día de la boda un cinturón de explosivos.

Este yihadista, Kokito, tenía 28 años y se incorporó al Daesh en 2013, llegando a encabezar una unidad compuesta por al menos 200 combatientes. Consiguió notoriedad mediática tras aparecer en una fotografía exhibiendo cinco cabezas cortadas de supuestos soldados sirios y un cuchillo ensangrentado. En noviembre del año pasado murió mientras se encontraba en combate.

Las dos mujeres fueron finalmente arrestadas el martes a su llegada al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas procedentes de Estambul, en compañía de los hijos que tuvieron con los yihadistas y que serán entregados a sus familiares. Las detenidas, sobre las que pesaba una orden internacional de detención promovida por la Guardia Civil, han permanecido en territorio de Daesh durante más de dos años, en un contexto de brutalidad extrema, según informaron fuentes de Interior.

Según el Ministerio, ambas vivieron de manera voluntaria bajo las condiciones del grupo terrorista, por lo que el nivel de adoctrinamiento en el extremismo religioso «hace de esas personas una amenaza potencial para la seguridad nacional», recalcan.

Además, su vinculación con miembros muy activos de la organización las convierte en elementos clave para ser utilizadas como «facilitadoras» para la organización terrorista en España.

Las pesquisas que han culminado con la detención de las dos integrantes de Daesh se ha prolongado durante más de dos años, tiempo en el que ha tenido un papel fundamental la permanente cooperación bilateral con las autoridades y fuerzas de seguridad de Turquía.

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