Orbán admite ante Netanyahu el “pecado” de Hungría durante el Holocausto

La campaña oficial contra el magnate George Soros y la respuesta del gobierno israelí causaron malestar entre la comunidad judía húngara

El País, Lourdes Baeza, 18-07-2017

La polémica visita del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a Hungría, comienza a dar sus primeros frutos. Su homólogo húngaro, Viktor Orbán, reconocía públicamente, tras reunirse con él, el “pecado” cometido por su país durante la Segunda Guerra Mundial, cuando se aliaron con el régimen nazi. “He querido dejarle muy claro que el Gobierno de Hungría, en otra época cometió un error, incluso un pecado, cuando no protegió a los judíos ciudadanos húngaros”, dijo Orbán refiriéndose a la colaboración de su país con los nazis durante la contienda.

Según los datos facilitados por Yad Vashem, el museo para la memoria del Holocausto judío, unos 568.000 judíos húngaros perecieron víctimas de la solución final puesta en marcha por los nazis. La mayoría, gaseados en las cámaras de Auschwitz, donde unos 430.000 fueron deportados entre el 15 de mayo y el 9 de julio de 1944.

Netanyahu agradeció las palabras de Orbán y le correspondió con halagos hacia Hungría, país que calificó como “cuna del sionismo moderno” —allí nació el padre del sionismo político, Theodor Herzl— y con halagos hacia su Gobierno, por haber defendido a Israel en los foros internacionales. “En muchos aspectos, Hungría está a la cabeza de los Estados que se oponen a la política antijudía”, alabó Netanyahu.

Soros, que tampoco es santo de la devoción de Netanyahu, es muy crítico con las duras políticas de entrada para refugiados e inmigrantes musulmanes puestas en marcha por el Gobierno húngaro. La semana pasada, su cara sonriente aparecía en pasquines y carteles colocados por toda la ciudad con la frase: “No dejemos que Soros ría el último”. Una campaña orquestada por el partido de Orbán, que levantó ampollas entre la comunidad judía local y también en Israel.

Un malestar con el que Netanyahu y Orbán tendrán que lidiar este miércoles en la reunión que tienen prevista en la principal sinagoga de Budapest con los representantes de las comunidades judías.

El primer ministro israelí, antes de poner fin a una gira que comenzó en París, también mantendrá un encuentro con empresarios del sector tecnológico de ambos países y otro con los líderes del Grupo de Visegrado —Hungría, Polonia, Eslovaquia y República Checa—. Este último, con un valor añadido, porque Polonia acaba de ser elegido miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y, para Israel, nunca está de más recabar apoyos en la arena internacional.

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