un fenómeno que ha ido creciendo
Vendedores ambulantes piden contundencia al Consistorio contra el top manta en San Fermín
Hay más comercio “ilegal” que el que “paga impuestos”, dicen los 160 puestosOcupan espacios “centrales” con vendedores de toda Europa
Diario de Noticias, , 05-06-2017pamplona – Los vendedores ambulantes exigen mayor contundencia al Ayuntamiento de Pamplona y al resto de administraciones contra el top manta en Sanfermines, un fenómeno que ha ido creciendo en los últimos años de manera, aseguran, “incontrolada”. Puy Lizarraga y José Luis Fernández, con muchos años de experiencia a sus espalda, dan la cara por los más de 160 vendedores de todo el Estado que acuden a la feria pamplonesa para vender sus diferentes productos. El Bosquecillo y la Taconera son los espacios que ocupan los vendedores de artesanía, perfumes, ropa, juguetes, decoración… entre un sinfín de productos que cada año se van diversificando.
Para este sector, más que competencia desleal la presencia de vendedores subsaharianos se ha convertido en un “abuso” al “ocupar los mejores espacios de la ciudad como son Carlos III, Paseo de Sarasate o Plaza del Castillo para vender sus mercancías”. “No se puede ni caminar por estas calles. Antes la Policía intervenía y los vendedores recogían su mercancía y se marchaban aunque luego volvieran, pero ahora ni eso. Llevan tres años desde el cambio de gobierno en el que la Policía Municipal tiene orden de no intervenir”, subrayan. “Siempre hemos tolerado la venta pirata pero el tema se les ha ido de las manos. Hay un efecto llamada y vienen de toda Europa”, subrayan. “No creo que tengamos que pagar nosotros un problema que políticamente no se quiere abordar”, explican. Saben que los africanos son un colectivo desfavorecido y que tienen que subsistir sin papeles. “Tienen derecho a comer, a vivir, a tener unos derechos mínimos y a enviar dinero a sus familias pero no puede ser a costa del cierre del pequeño comercio o del comercio ambulante”, remarcan. Hay ciudades donde se han adoptado medidas efectivas, señalan, como es el caso de Calahorra, donde la Policía Municipal se apuesta a la entrada de la ciudad para requisar la mercancía.
Destacan también que la venta ilegal se ha cortado cuando hacía daño a algunos sectores económicos como es el caso de la venta de CD o DVD ante la presión que ejerció la asociación de autores. “De hecho hay policía que va de paisano todavía para controlar que este tipo de mercancía no se venda”, comentan.
A menudo los vendedores se instalan delante de las puertas de los comercios sin que los propietarios de los negocios puedan hacer nada. “Conocemos comerciantes de Carlos III que han tenido que cerrar en Sanfermines”, indican. Eso por no hablar de la venta de productos falsificados y las mafias que están detrás, indican. “Ahora les obligan a comprar la mercancía por lo que no la sueltan por nada del mundo”, destacan. “Si no les quieren echar, al menos que se regule una zona que no sea la más céntrica como ocurre ahora. Nosotros nos quejamos pero también lo hacen muchos ciudadanos que no se atreven a salir en público. No es una cuestión de discriminación sino de justicia”, abundan.
José Luis y Puy recuerdan que la venta ambulante ilegal no se ve obligada a pagar los impuestos que soportan los vendedores autorizados, entre 1.000 y 5.000 euros por puesto en la subasta que realiza el Ayuntamiento, más el pago de la Seguridad Social, el IAE o el seguro de responsabilidad civil. “En los últimos años hemos bajado las ventas a más de la mitad porque el poder adquisitivo de la gente ha caído mucho y, si además, les compran a ellos, nosotros nos quedamos sin negocio. En este momento hay más venta pirata que legal”, indica José Luis. Recuerdan que las Asociaciones de Empresarios de Comercio y Hostelería del centro de Pamplona ya denunciaron el año pasado la pasividad del Consistorio ante la venta ambulante.
reunión Destacan, por otro lado, que ha habido conversaciones informales con el Ayuntamiento, pero que están a la espera de una reunión donde se pueda abordar el problema con “seriedad”. Otra demanda del colectivo de venta ambulante es poder permanecer los días 15 y 16 por coincidir con el fin de semana. Y también ampliar el horario de servicio de los baños públicos desde los días previos en los que se montan los puestos para que pueda ser utilizado por las más de 400 personas que trabajan en la zona. El Ayuntamiento de Pamplona, por su parte, asegura que está estudiando un tema que califican de “complejo y con muchas aristas”.
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