Enninful rompe tabúes

Es el primer hombre y negro que dirige 'Vogue'. Apoya la diversidad étnica y acaba con la nula influencia masculina en los centros de poder periodísticos de la moda

El Correo, Luis Gómez, 27-05-2017

Acostumbradas a llevarse casi siempre la peor parte laboral, la industria de la moda mantiene un idilio con las mujeres a costa de marginar, paradójicamente, a los hombres. Su influencia en los grandes centros de poder periodísticos ha sido residual hasta que la edición británica de ‘Vogue’, considerada la ‘biblia’ del negocio ‘fashion’, ha dado un golpe en la mesa al nombrar director a Edward Enninful. El británico de origen ghanés se estrenará en el cargo el próximo 1 de agosto. Jamás un hombre se había colocado al frente de una revista tan importante y tampoco nunca un profesional negro había alcanzado semejante relieve en una publicación femenina. ¿Hombre y negro? Coordenadas de complicado e insólito encaje en una industria clasista que solamente mima a las modelos blancas.

Aunque en absoluto se trate de un desconocido, casi nadie daba un duro por Enninful para sustituir a Alexandra Shulman. Famoso por sus radicales y constantes cambios de peso – cuesta reconocerle cuando se somete a draconianas dietas – , es puro talento y maneja con extraordinaria solvencia las relaciones sociales. Su agenda de contactos es la envidia de la competencia. Es uno de los estilistas más reconocidos y prestigiosos del mundo; «un dulce poeta», a juicio de la diseñadora Diane von Fürstenberg. Mantiene íntima amistad con algunas de las grandes ‘tops models’, cuestión de crucial importancia en este negocio tan expuesto a la consideración pública. Naomi Campbell le considera su hermano – «es una de las personas más extraordinarias que he conocido» – y para Jourdan Dunn, una de las modelos negras más cotizadas, es su «padre». Este trío forma la gran ‘familia’ de este lujoso circo. Kate Moss, Linda Evangelista y Christy Turlington son otras de sus grandes valedoras.

Viste casi siempre de negro

Vestido casi siempre de negro, se lo empezó a currar muy pronto. Con solo 18 años se coló en la redacción de ‘i – D’, una de las publicaciones más icónicas del sector. Al año siguiente ya estaba al frente de la dirección de moda de la revista, lo que da idea de la precocidad, atrevimiento y creatividad de este periodista de 45 años que iba para abogado y trabajó también como modelo tras coincidir con el ‘fotógrafo – cazatalentos’ Nick Knight en el metro londinense.

En el trayecto se perdió un letrado defensor de las causas justas, aunque nunca abandonó su espíritu reivindicativo. Con el cambio se ganó un estilista y combativo editor que abandera la diversidad. «Si pones a una modelo en un desfile o en una campaña no arreglas el problema. Necesitamos profesores en las universidades y a gente de distintos orígenes étnicos en todas las partes de la industria. Esa es la solución, cambiar las cosas desde dentro», plantea.

Son pocas las mujeres negras que han disfrutado de un gran protagonismo en las pasarelas: Campbell, Jourdan, Iman, la viuda de David Bowie, algunas más… y paren de contar. De no ser por Enninful, habrían sido muchas menos la mujeres de color que hubiesen acaparado portadas o desfilado para los mejores diseñadores. Sus reportajes sobre maniquíes africanas han agotado tiradas. También ha dedicado grandes reportajes para dar visibilidad a las modelos de tallas grandes.

La todopoderosa y arrogante Anna Wintour nunca dudó de su certero ojo clínico y en 2005 se lo llevó a Nueva York para formar parte del plantel de colaboradores habituales de ‘Vogue USA’, faceta que compaginó con sus trabajos para la edición italiana de la misma revista. Otra de sus virtudes es que saca tiempo para todo. Realizó un conmovedor cortometraje – ‘I Am an Inmigrant’ – con la participación de nombres destacados de la música, el cine y la moda. Anja Rubik, Grace Coddington, Caroline de Maigret y Aymeline Valade, entre otras, ensalzaron la «influencia creativa» de los inmigrantes en Estados Unidos.

Pero al nuevo director de ‘Vogue UK’ también le gusta dejarse ver. Le apasionan las fiestas. Es un estratega que convierte cualquier aparición suya, ya sea para asistir al funeral de Alexander McQueen cogido del brazo de Naomi Campbell o para recoger la Orden de Caballero del Imperio Británico con la que fue condecorado el pasado verano, en un espectáculo. Culo inquieto y con ofertas a todas horas encima de la mesa, en 2011 fue elegido editor jefe de ‘W’, una de las cabeceras más importantes del mercado estadounidense. No solo eso. Planifica campañas para algunas de las marcas de lujo más importantes, como Dior, Valentino y Lanvin. Calvin Klein, Dolce&Gabbana, Comme des Garçons y Fendi le tienen también en sus oraciones cada vez que sopesan grandes proyectos.

Este todoterreno cultiva su proyección personal en las redes sociales – cuenta con casi 500.000 seguidores en Instagram – , donde no deja de publicar fotografías suyas junto a estrellas como Rihanna, Irina Shayk, las hermanas Hadid… «La vida es una forma de expresión, es creatividad. Y la moda habla sobre el tiempo que vivimos», relata este fabulador de historias que ha creado un lenguaje propio mediante la combinación de imágenes impresionantes y textos críticos. Como es él.

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